libertas

Banner


Wed06192013

Last update10:25:00 PM GMT

Font Size

Profile

Menu Style

Cpanel

Comentario

Setting

SON 124 LOS HOMICIDIOS

COMENTARIO A TIEMPO

SON 124 LOS HOMICIDIOS

Por Teodoro Rentería Arróyave

Para viern...

ATENTADO MUNICIPAL - desde los laureles

  • PDF
Enviar a Tweeter

Desde los Laureles

Teodoro Rentería Villa

Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

 

Atentado municipal

 

Sin entrar en tecnicismos, en una llamado de atención, expresamos nuestra preocupación ante la falta de compromiso de la mayoría de los presidentes municipales –pasados y presentes- al advertir su incultura sobre el darle seguimiento a la gran inversión que se ha hecho para tratar nuestras aguas residuales.

 

 

 

 

La Comisión Estatal del Agua y Medio Ambiente es clara: el agua es el elemento que cubre más del 70% de la superficie del planeta, pero sólo una pequeñísima parte de ella, es agua dulce, representando menos del uno por ciento de la totalidad. La podemos encontrar superficialmente en ríos, lagunas y lagos; subterráneamente en los mantos acuíferos.

Su explotación, manejo, uso y tratamiento para su reuso, son temas fundamentales inclusive de supervivencia.

El crecimiento poblacional en el mundo, la ineficiencia en el uso del agua, su desperdicio y falta de conciencia en su tratamiento, ha reducido dramáticamente en los últimos tiempos la disponibilidad media anual por habitante de agua.

En Morelos, contamos con 7 cuencas hidrológicas, las cuales se recargan principalmente con las precipitaciones pluviales y por el escurrimiento del deshielo de la región volcánica.

La recolección y conducción de las aguas residuales, la construcción de plantas de tratamiento para lograr con ello su reuso, es política definida del gobierno en Morelos, para lograr y abonar en el proceso de saneamiento de cauces, ríos, barrancas y cuerpos de agua en general, para el bienestar de toda la población.

El organismo rector de León; Guanajuato, nos dice: Tratar las aguas residuales es un compromiso y una obligación con la ciudadanía y con el ambiente. Persigue dos objetivos fundamentales, disminuir las cargas contaminantes de las aguas servidas que se depositan en los cauces federales; y producir agua de reuso para riego agrícola, industria y servicios municipales, a fin de disminuir la presión sobre acuíferos y  propiciar su recarga.

Expertos advierten que visto de una perspectiva mundial existe capacidad inadecuada del tratamiento de las aguas residuales, especialmente en países poco desarrollados. Esta circunstancia ha existido desde, por lo menos, los años 70 y es debido a la superpoblación, a la crisis del agua y al costo de construir sistemas de tratamiento de aguas residuales.

“El resultado del tratamiento inadecuado de las aguas residuales ha propiciado aumentos significativos de la mortalidad (sobre todo) de enfermedades prevenibles; por otra parte, este impacto de la mortalidad es particularmente alto entre los infantes y otros niños en países subdesarrollados, particularmente en los continentes de África y de Asia”.

En el año 2000, Naciones Unidas ha establecido que 2.64 mil millones personas tenían el tratamiento y/o disposición de las aguas residuales inadecuado. Este valor representó a 44 por ciento de la población global. residuales.

Una de las prioridades en el gobierno de Marco Adame Castillo. Con el apoyo de la Comisión Nacional del Agua, es la limpieza de la cuenda del río Apatlaco y con ello, se ha privilegiado a otros espacios en el oriente y sur del estado.

Por eso, grave y hasta atentatorio resulta, la actitud y decisión de presidentes municipales de abandonar las obras, que con millonarias inversiones que aportan los gobiernos federal y estatal, en la contratación de grandes expertos para la construcción de plantas tratadoras. De nada sirven esos grandes proyectos, cuando una vez entregados a los ayuntamientos para su operación, son abandonados y simplemente ignorados.

Tan solo un ejemplo. Una planta que trata 25 litros por segundo, significan para la comunidad, 2 millones 160 mil litros al día, de agua limpia que se regresa a los cauces o podría servir para el campo, el riego o simplemente para no contaminar. Una planta abandonada, exactamente significa lo mismo en agua sucia, contaminada y entregada así a población.

Hoy se debate en el Congreso –desafortunadamente correspondió a la actual Legislatura- la necesidad de que se concesione a particulares la operación y mantenimiento de las planas y que sea el organismo rector –CEAMA- el que pague esta tarea. Por supuesto que es preciso el que en adelante, sea una obligación que quien construya o un tercero experto, opere y mantenga estas estructuras de vitales.