.

martes, 5 de octubre de 2021

Sin Punto y Coma / Los Panamá Papers y la 4T

 

Vladimir Galeana Solórzano

Muchos destacados miembros de la mal llamada Cuarta Transformación están en el ojo del huracán, y seguramente en los días siguientes tendremos la oportunidad de enterarnos del fondo del asunto en el que se mencionan diversos depósitos de inversiones en los llamados “Panamá Pepers”, que no es otra cosa que el ocultamiento de dinero mal habido al que han recurrido muchos de nuestros conspicuos políticos de moda. Hasta ahora las investigaciones colocan a muchos amigos muy cercanos del Presidente de la República como los mayores inversores, lo que indica que el propio Mandatario sabía de la existencia de esas fortunas. En 2016 reaccionó de manera distinta en el mismo tema, y señaló que “la mafia del poder” oculto dinero de las autoridades hacendarias,

Seguramente en los siguientes días nos enteraremos de muchas circunstancias acerca de los capitales depositados en esta modalidad de inversión. Pero como siempre, el Presidente de la República, Andres Manuel López Obrador se lavará las manos o saldrá con otra de sus ocurrencias para minimizar los lamentables hechos que se han dado a conocer y que solamente es el hilo que conducirá a la madeja de lo que muchos prominentes miembros del gabinete presidencial han sustraído seguramente de las arcas públicas, porque no existe una versión coherente del enriquecimiento súbito de la mayor parte de ellos.

Este es un asunto grave, aunque el mismo Presidente de la República lo haya minimizado, como ha sido el saqueo de algunos familiares de la clase política de la mal llamada Cuarta Transformación a través de asignaciones por realizar “trabajos” en el ramo de la ciencia y la tecnología. Y hay que decirlo muy claro, la explicación de la señora Sheimbaun acerca de los grandes capitales que ha recibido su hija que alcanzan más de seis millones de pesos en los últimos años, es un burdo razonamiento porque desde luego que cuenta con el apoyo del Mandatario que todo lo minimiza restándole importancia.

Julio Scherer, Jorge Arganiz, Armando Guadiana, y Julia Abdala, pareja de Manuel Bartlett, fueron los primeros nombres que se dieron a conocer, y seguramente en los siguientes días seguirán saliendo a la luz pública otros afamados y miembros prominentes de la mal llamada Cuarta Transformación. Hasta ahora el Presidente de la República siempre ha minimizado las conductas oprobiosas de sus principales colaboradores en materia de corrupcion, y tiene una fuerte razón para hacerlo, porque él siempre ha vivido en el mundo de la corrupcion y la ha utilizado para sus fines personales de alcanzar el poder.

La tan cacareada ““honestidad valiente” ha sido el montaje con el que el propio Mandatario ha escudado sus constantes triquiñuelas del pasado reciente, porque siempre dispuso de enormes cantidades de dinero para hacer proselitismo durante los años en que recorrió todo el país organizando mítines en cada población. Y hay que señalarlo con todas sus letras, eso implica un enorme gasto, y cuanto más pasaba el tiempo más cínico se volvía cuando de explicar el origen del dinero se trataba. ““El pueblo bueno me ayuda” decía siempre, ese pueblo que ahora parece voltearle la espalda en su mayoría porque los ha traicionado, lo ha empobrecido, y lo ha minimizado.

La mal llamada Cuarta Transformación es parte de ese sistema corrupto del cual nunca nos hemos podido apartar los mexicanos, porque todo lo toleramos, y todo lo justificamos a causa de nuestro precario nivel educativo que minimiza nuestros razonamientos. Mexico está herido, y esas heridas han calado profundamente en el ánimo de la gente porque han sido producto de sus malos gobiernos. Hoy la esperanza está rota, porque Andres Manuel López Obrador ha traicionado a ese pueblo que solamente utilizó para lograr su bastarda ambición de alcanzar el poder. Encubrir cínicamente a sus principales allegados y disponer del dinero público de forma discrecional como hasta ahora lo hace a través del engaño, debiera ser considerado ““traición a la Patria”. “No hay mal que dure cien años, ni pueblo que los aguante” dice el refrán popular. El terminará su gestión en tres años más, pero la ley estará ahí esperándolo. Vladimir.galeana@gmail.com

* Lic. en Derecho por la UNAM. Lic. En Periodismo por la Carlos Septien. Conferencista. Experto en Procesos de Comunicación. Expresidente de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión, Miembro del Consejo Nacional de Honor ANPERT, con 50 años de experiencia en diversos medios de comunicación.

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas