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domingo, 8 de agosto de 2021

Seres neuroplásticos

 

Arnulfo Valdivia Machuca

@arnulfovaldivia

Y apareció el temido mensaje: Rocío deberá volver a la oficina el próximo lunes. Faltan 7 días, pero la punzada en el estómago y la fría contracción muscular en sus hombros son automáticas. El confinamiento ha concluido, pero ella no volverá tan fácilmente a trabajar. Dejar a su bebé, a su perro y abandonar el negocio electrónico que inició son motivos suficientes para no hacerlo. Su decisión es definitiva: o le permiten trabajar desde casa o renunciará.

Neuroplasticidad se llama y se define como la capacidad de las redes neuronales del cerebro para cambiar a través del crecimiento y la reorganización. Estos cambios van desde vías neuronales que crean nuevas conexiones hasta ajustes sistémicos que reasignan funciones completas a nivel cerebral.

“Nada de neuroplasticidad; es necedad”, dirá el jefe. Y si Rocío argumenta mal, eso parecerá. Lo que sí es neuroplasticidad es la estructura mental detrás de su convicción de no volver a la oficina. Y es que hace apenas dos años hubiera sido inconcebible sacrificar su meteórica carrera ejecutiva por su perro. Su negocio era un ideal pero no una alternativa real de subsistencia. Incluso el bebé habría acabado en una linda guardería, pero ¿faltar a la oficina? Jamás.

Las prioridades de Rocío cambiaron y ni ella puede explicar por qué. Al parecer se dio cuenta de que ese empleo no era una auténtica elección de vida, sino una inercia inexplicable; paralelamente recalibró sus necesidades básicas y se percató de que podía y quería vivir con menos; finalmente se dio cuenta de que viajar durante días o pasar cuatro horas encerrada en un automóvil eran suplicios innecesarios cuando existe ZOOM. Su estilo de vida modificó sus conexiones neuronales y estas se encargaron a su vez de cambiar su forma de ver la vida.

¿Entiendes ahora a quienes te repiten hasta la iluminación que tu mente controla tu mundo? Lo explico desde la psicofísica: tu mente no cambia la realidad, pero sí tiene capacidad de transformar tu realidad. El mundo no es otra cosa que la interpretación individual que cada cerebro genera ante estímulos electromagnéticos idénticos. Cambia esa interpretación y cambiará el mundo; no porque cambien los estímulos, sino porque cambia su decodificación. Somos seres neuroplásticos y como tal, podemos moldear nuestra realidad, así no nos demos cuenta.

Hoy será un día difícil para el jefe de Rocío y también lo será para ti si esperas que la gente sea la misma después de un año y medio de confinamiento. Al cambiar nuestros cerebros han cambiado también nuestras actitudes y prioridades. Esta es realmente la nueva normalidad: una que tú mismo debes asumir con plasticidad cerebral en tu casa y empresa, en la sociedad y el mundo porque ¿te has dado cuenta de algo? ya ni tú mismo eres el mismo. Hasta aquí el consejo neuronal de tu Sala de Consejo semanal.

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