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domingo, 15 de noviembre de 2020

Enfoque Global / Deuda de países pobres y programa de ayuda del G20 en marcha

 


José Luis Ortiz Santillán

“Me culpan a mí de decir que la deuda es impagable. Bien. La culpa hay que echársela a Pitágoras, a Euclides, a Arquímedes, a Pascal, ..., al matemático que Uds. prefieran. Son las teorías de los matemáticos las que demuestran que la deuda es impagable”. Fidel Castro.

Cada crisis económica mundial arrastra tras de sí más pobreza y endeudamiento externo, sobre todo entre los países más pobres. Este viernes, en una reunión virtual, los ministros de finanzas del Grupo de los 20 (G20) acordaron un marco común para la futura reestructuración de la deuda externa de los países pobres; no obstante, la moratoria decidida en abril pasado y prorrogada hasta finales de junio, no será suficiente para sacar a estos países de la ruina.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, señaló en la reunión que, la crisis económica mundial no ha desaparecido y los países más pobres del mundo necesitan más ayuda de la prevista, incluso, del alivio de la carga de la deuda externa, de nuevo financiamientos para evitar su quiebra, agudizada por la parálisis del comercio mundial y la pandemia del COVID-19; señalando: “seamos francos; no estamos fuera de peligro; esta crisis no ha terminado y necesitamos otorgar más apoyo, aliviar la deuda y financiar la nueva”, precisó Georgieva.

Los ministros de finanzas del G20 han establecido las reglas del juego para reestructurar las deudas de los países pobres. Sin duda alguna, un recuento de las crisis recurrentes del capitalismo y sus consecuencias, en particular sobre la crisis de la deuda de 1982 detonada por México y la reciente crisis de la deuda soberana de los países desarrollados de 2010, han hecho reflexionar a todos sobre las consecuencias negativas que puede traer para todos, asfixiar con la deuda a los países pobres, los cuales siguen expulsando millones de sus ciudadanos y provocando problemas en los países receptores.

Sobre la base de la experiencia en la década de 1990, cuando la cancelación de la deuda de los países pobres a través de la iniciativa HIPC (países pobres muy endeudados, en inglés Heavily Indebted Poor Countries) no impidió que estos países se endeudaran con otros acreedores sin escrúpulos; es por esa razón que los países del G20 han acordado establecer un marco normativo más estricto para ayudarles a reestructurar su deuda.

La parálisis de los intercambios comerciales con la llegada del presidente Trump al poder y su política proteccionista, su guerra comercial contra China y la recesión mundial que ha marcado la crisis sanitaria mundial por la pandemia de COVID-19, han destruido las bases de las débiles economía de los países pobres y provocado la sostenibilidad de sus deudas externas. Los ministros de finanzas del G20 están conscientes de que la moratoria ofrecida en el pasado mes de abril para pagar los intereses generados por las deudas de los países pobres y el pago del capital, a partir del 1 de mayo para el año 2020, no será suficiente para ayudar a estos países. Incluso si esta moratoria se ha extendido hasta junio de 2021; por lo que a partir del próximo año se llevarán a cabo la reprogramación, reestructuración o la cancelación de la deuda para algunos países.

De este modo, a unos días de la cumbre de Jefes de Estado y de gobierno del G20, los ministros de finanzas acordaron el marco común que permitirá apoyar a los países pobres frente a sus acreedores públicos y privados. El marco establece principios comunes para los 22 países miembros del Club de París; pero también, para los países no miembros de este Club como China, India, Arabia Saudita, Sudáfrica, Turquía o los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, países petroleros, que han manifestado su interés por adherirse a este acuerdo.

Por lo que se ha hablado en los medios internacionales sobre este tema, a diferencia de la iniciativa HIPC, este acuerdo sobre la deuda se revisará caso por caso y no para un conjunto de países. Hasta hoy, hay 73 países interesados de 77 que tienen graves problemas de endeudamiento, 38 de los cuales se encuentran en África al sur del Sahara, que podrían beneficiarse con este nuevo acuerdo sobre su deuda externa, a excepción de países como Sudán, Zimbabwe, Siria y Eritrea, los cuales el FMI los tiene en moratoria de pagos.

Algo relevante de este nuevo acuerdo sobre la deuda, es que China ha decidido unirse a él. En cuanto a la moratoria, a principios de octubre, 46 países pobres, con una deuda acumulada de 71.5 mil millones de dólares, deseaban beneficiarse de la iniciativa en abril pasado. De esa deuda, una cuarta parte se debe solo a China, según el Banco Mundial; mientras que, a principios de octubre, no menos de 5 mil 300 millones de dólares en pagos de los casi 30 mil millones de dólares en intereses adeudados en 2020, se pospusieron para pagarse en el periodo 2022-2024; cifra que podría aumentar en función de la posición que asuma China; sólo a principios de este mes el Banco de Desarrollo de China otorgó una moratoria sobre 748 millones de dólares en deuda a los países pobres; mientras que los países acreedores del Club de París enviaron 39 solicitudes de moratoria, por un monto de 2.5 mil millones de dólares. Gracias a los lectores de Números Claros, después de 14 años de colaboración.

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