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lunes, 30 de marzo de 2020

Concatenaciones / Nos cambió la vida

Fernando Irala

De repente todo cambió y se reconvirtió en el planeta.

Un extraño virus generó miles de muertes, no tantos como la violencia, mucho menos que el hambre y la desnutrición, menos incluso que los accidentes viales y carreteros.

Pero el mal invisible trajo consigo el pánico, y contagió con éste a todo el mundo, con mayor velocidad y gravedad que la infección física.

En los primeros días y semanas del año, México pareció un territorio lejano a la pandemia, pero bien pronto llegó el virus, el miedo y todo lo demás. Ahora, con cierto retraso, giramos en la misma órbita que el resto de las naciones.

Y nuestro entorno cambió.

La industria hotelera resultó superflua, aunque no del todo porque algunos de sus edificios podrán reacondicionarse como hospitales.

Quedó sin uso la flota aérea comercial, las autopistas semidesiertas, vacías y excesivas las anchas avenidas, los segundos pisos, y los lugares de recreo y esparcimiento de nuestras congestionadas ciudades.

Los seres humanos nos volvimos por millones sujetos de prisión domiciliaria e intentamos reaprender el olvidado arte de la convivencia hogareña y familiar.

Nadie sabe cuándo pasará la emergencia. Si el aislamiento mexicano se produjo demasiado tarde, nos espera una curva ascendente y un cruel pico de mortalidad en breve. Si el encierro fue oportuno, esa curva se aplanará, aunque a cambio se hará más larga en el tiempo.

Para algunos analistas la vida no volverá a ser igual nunca más, pues perciben la permanencia letal del virus por largo tiempo.

Es muy temprano para determinar el futuro después, o con el covid.

De lo que tal vez deberiamos intentar despojarnos es del miedo, sobre todo cuando se vuelve el motor primario de nuestra conducta. Nos ha acompañado por milenios, y en la vida animal, de la que formamos parte, está siempre presente.

Por lo pronto, sólo somos unos animalitos asustados, escondidos, huyendo del contagio de un virus, e incapaces de ponderar lo que vendrá. Así estamos hoy.

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