.

lunes, 24 de febrero de 2020

Enfoque Global / Amenaza de una recesión mundial avanza sobre el planeta

José Luis Ortiz Santillán

La epidemia del coronavirus que apareció en China en diciembre pasado, cuyo impacto sobre la salud se intentó minimizar por parte de las autoridades sanitarias del planeta, ahora amenaza con hundir en la recesión a una economía capitalista aún maltrecha, después de enfrentar la crisis de los “Subprime’s” de 2008 y de la deuda soberana de los países desarrollados en 2010.

Como una tempestad que avanza sobre el planeta desde China, el coronavirus está sembrando el terror entre los líderes mundiales e inversionistas. La epidemia o sólo ha detenido las actividades económicas en China, sino que está congelando los intercambios comerciales y paralizando la movilidad de millones de personas, por lo que, la desaceleración económica se está extendiendo a todas las grandes ciudades de la segunda economía mundial; lo cual tendrá efectos devastadores sobre el crecimiento global.

Los reportes que llegan desde China indican que las calles de Beijing están desiertas y las actividades económicas se han minimizado, a tal grado que la contaminación se ha reducido, gracias a la caída del consumo diario de carbón en  las centrales eléctricas, el cual la semana pasada fue 58% menos que el mismo período de 2019. Se sabe que sus 22 millones de habitantes se encuentran aterrorizados, atrincherados en sus casas, algunos trabajando en línea y otros ya sin ingresos por el cierre de empresas, debido al temor de ser contaminados por el coronavirus; lo que ha hecho que las ventas de automóviles hayan caído en un 92% en los primeros dos meses de este año y que las compañías aéreas enfrenten cuantiosas pérdidas, producto de la cancelación de numerosos vuelos nacionales e internacionales.

A pesar de los mensajes de calma a la población mundial por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que trata de evitar el pánico, la epidemia se está extendiendo por el mundo. A pesar de los controles y la cuarentena establecida por las autoridades chinas en algunas ciudades, la epidemia ha salido ya hacia los países asiáticos y ha llegado a Italia, donde se han puesto en cuarentena 11 municipios en Lombardía y Véneto, donde podría haber más de 250 personas infectadas, identificándose hasta ahora 14 casos de coronavirus.

En las dos últimas décadas de este Siglo, China ha sido la locomotora del crecimiento mundial y la demanda de materias primas, producidas en la mayoría de países pobres y en desarrollo, podría desplomarse aún más. Por ahora, si la epidemia continúa, China podría enfrentar una profunda crisis económica y social sin precedentes, arrastrando tras de sí a otros países en desarrollo y a los propios países desarrollados, incluyendo a México.

Ahora ya no es la guerra comercial del presidente Trump la que pone en riesgo el crecimiento de la economía china y el crecimiento de la economía mundial. El miedo al contagio del virus y económico está aterrorizando a todos en el mundo; sobre todo, después que Italia ha sido alcanzada por el coronavirus; por lo que los riesgos de pandemia no solo han detenido las inversiones, sino provocado que el euro se desplome en los mercados, al igual que las bolsas de valores, ampliando así el efecto expansivo del coronavirus en los mercados financieros.

El presidente chino, Xi Jinping, ha prometido luchar contra el coronavirus y poner a China de nuevo en el rumbo del crecimiento y la prosperidad. El presidente chino plantea la necesidad de librar dos batallas, una en el frente de la salud y otra en el económico en una reciente reunión del politburó del Partido Comunista China; para ello ha propuesta la implementación de medidas de estímulo para estabilizar la economía, parar la epidemia y reactivar el aparato productivo.

Por ahora, los datos indican que más de 760 millones de chinos enfrenta restricciones en su libertad de movimiento y se informa de la reducción de casos de nuevos pacientes infectados de coronavirus. Pero aún en Wuhan, epicentro del virus, las fábricas no han vuelto a abrirse y no lo harán antes del 10 de marzo y, según los reportes, hasta ahora sólo un tercio de las personas que salieron el fin de año chino de vacaciones, aún no han regresado a sus casas.

De este modo, cada vez es más evidente la amenaza de una recesión mundial, cuyos efectos se manifestarán en una reducción de las materias primas y en la caída de los ingresos de los países pobres y en desarrollo, en una reducción de la demanda global de importaciones por los países y, a la larga, en un menor crecimiento y creación de empleos; lo cual hace cada vez más importante que, al interior de las economías nacionales, se implemente medidas para reactivar la demanda interna y reducir la dependencia de las exportaciones, a fin de mantener el empleo y mejorar el crecimiento económico.

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas