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miércoles, 26 de febrero de 2020

Despegues y Aterrizajes / Boeing en la era de Trump

Rosario Avilés

Para muchos observadores, la opinión de Donald Trump acerca de Boeing, empresa a la que calificó de “decepcionante”, resulta sorprendente, ya que esta es una empresa emblemática para ese país y para la industria del transporte aéreo global.

Y vistos los problemas que tiene Boeing para salir de la crisis del B-737-MAX, también es sorprendente que el gobierno de EU apenas se haya tomado la molestia de verificar que el asunto no salpique -demasiado- a la Agencia Federal de Aviación (FAA), la cual ha estado en un plan inusitadamente estricto, mientras que las implicaciones para la empresa de defensa más importante de Estados Unidos, no parecen preocuparle mucho.

Lo de la FAA se entiende por los señalamientos que en su momento hizo el Congreso y en particular un grupo de senadores que se hicieron cargo de las consecuencias de los accidentes y las filtraciones que al respecto pudieron leerse en The New York Times. Independientemente de si resultan ser sesgadas o reflejan una normalidad poco halagüeña, lo cierto es que la afectación que el problema de Boeing ha tenido en la economía estadounidense no es menor.

La crisis que ha vivido la armadora estadounidense y que se calcula en al menos 20 mil millones de dólares en indemnizaciones y otros gastos, todavía no tiene fecha de terminación. Las estimaciones más racionales ubican en el segundo semestre del año la reincorporación de los 300 aviones que se pusieron en tierra y la entrega paulatina hasta diciembre de los 400 aviones más que se fabricaron en el 2019. Obvio, habrá que hacerle las adecuaciones que la autoridad aeronáutica de Estados Unidos considere pertinentes y que deberán ser consensadas con el resto de las agencias internacionales.

La buena noticia para Boeing es que su nuevo CEO, David Calhoun, acaba de anunciar que la empresa se concentrará en los próximos años en la creación de un nuevo modelo de avión (ya hay quien lo llama el 797) para un mercado de medio alcance y de pasillo único, el NMA o Nuevo avión de segmento medio, que estará listo para competir de frente con el Airbus 321 de rango extendido (LR), el cual es por ahora la gran apuesta de los operadores, sobre rodo los de bajo costo y largo alcance, mercado que se perfila como el de mayor crecimiento para los próximos años.

El otro modelo con el que Boeing dará vuelta a la página es, sin duda, el nuevo B-777X, un avión de nueva generación, hecho con materiales ligeros, que vendrá a sustituir al 747 “la reina de los cielos”. Este nuevo avión está siendo probado desde la sede de Boeing en Seattle y en entre las innovaciones está al borde de las alas que es retráctil con objeto de que tenga mayor flexibilidad en los aeropuertos y se desplegará cuando inicie el vuelo.

Mientras tanto, se espera que la administración de Trump (si es que repite) empiece a considerar a esta industria como estratégica y prioritaria.

Lo oí en 123.45: Además, se debe investigar y hacer justicia en el caso de Mexicana de Aviación: anular las irregularidades, castigar a los responsables, resarcirle a los trabajadores su patrimonio y dejar de culparlos por el quebranto. E-mail: raviles0829@gmail.com; twitter: @charoaviles

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