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miércoles, 29 de enero de 2020

Dobleces / “El Tintas”

Israel Mendoza Pérez
@imendozape

Justo ahora cuando la 4T se encuentra en la mira en sus servicios de salud y las instituciones del ramo deben convertirse en ejemplo de contar con estándares anticorrupción de primera línea, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estalla un escándalo adverso para su titular, Zoé Robledo, provocado por un funcionario de rango inferior apodado entre sus compañeros de área como El Tintas.

Son estos casos turbios los generadores de la mala reputación que golpean a los titulares de las dependencias, pues son ellos quienes, por ser personajes públicos, tienen que dar explicaciones de casos “sucios” al interior de las dependencias que encabezan.

El caso más conspicuo es el de Jesús González Izquierdo, titular de la Delegación Puebla del IMSS, conocido como El Tintas, quien a los pocos días de ser removido de su cargo aprovechó para concretar el que sería su último negocio. Resulta que la empresa “Todo en Tóner” fue la elegida para proveer cartuchos de impresión, luego de que el funcionario y su equipo cercano hicieron las maniobras necesarias para que la empresa se quedara con el contrato, por lo que entre los competidores de licitaciones se sospecha que hubo “moche” de por medio.

Y es que a decir de quienes conocen los entuertos en las licitaciones, los movimientos del extitular de la Jefatura de Servicios Administrativos, Óscar Armando Selvas, y del Coordinador de Abastecimiento, José Luis Corona, dejaron huellas ya que durante el periodo de la Licitación Pública Internacional Abierta LA-050GYR006-E564-2019, ellos suspendieron en cinco ocasiones la Junta de Aclaraciones que habría de llevarse acabo el 19 de diciembre.

En este caso al final, la Junta se concretó el 8 de enero para tener como resultado final cambios drásticos en los requerimientos iniciales del proceso de contratación, tales fueron las modificaciones, que la única ganadora podría ser la empresa amiga “Todo en Toner”.

Pero a pesar del traje a la medida, no fue la proveedora mejor evaluada en cuestiones técnicas; sin embargo, parece que “alguien” le pasó consejos al costo para que su propuesta económica no excediera los 13.8 millones de pesos, factor que terminó de inclinar la balanza a su favor.

En este caso salta a la vista por la serie de huellas y manchones dejados a su paso, pues las sospechas sobre la existencia de mano negra en la Delegación Puebla incrementan al conocer el historial de los involucrados, ya que en la prensa local de la entidad fue publicado que González Izquierdo “se prestó” medio millón de pesos de la caja de ahorro del IMSS. Además participar en 41 licitaciones que presuntamente habrían sido amañadas a favor de empresas “carnales”.

Mientras que Selvas Carrola fue destituido de su puesto bajo investigaciones por violar la Ley de Arrendamientos, Adquisiciones y Servicios del Sector Público, falta que habría cometido hombro a hombro con González Izquierdo.

Por su parte, aunque Corona Quintana llegó recientemente al estado para asumir su cargo, salió apresuradamente de la Delegación Norte del IMSS en la Ciudad de México, luego de que también se se señalara por presuntos actos de corrupción. Todo ello enmarcado en una serie de actores que han encontrado la manera de conseguir recursos y favores. Lo reprochable es que estas tropelias distraen las funciones de fondo del IMSS. Por ello es que Zoé Robledo, debe demostrar que la impunidad no prevalece en las filas del Seguro Social y las indagaciones deben comenzar, no se trata únicamente de cambiar a los Delegados Estatales.

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