.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Enfoque Global / COP25 va de Chile a España con las mismas preocupaciones sobre el planeta

José Luis Ortiz Santillán

La Conferencia de las partes sobre el cambio climático de la ONU, la COP25, se está efectuando en España. Luego de los conflictos en Chile, la ONU decidió cambiar la sede de su Conferencia mundial sobre el calentamiento global; de tal suerte que inició el 2 de diciembre en España y concluirá el 13 de diciembre próximo, bajo la presidencia de Chile, pero con el apoyo logístico del Gobierno de España.

Luego de la Cumbre de Paris, en la COP21, se trata ahora de materializar los acuerdos. Los Acuerdos de Paris que marcaron la hoja de ruta de los compromisos para detener el calentamiento del planeta por debajo de los 2 grados, constituyen la agenda de cada COP desde 2016. Pero los científicos han estado atentos a las acciones en cada país para reducir las emisiones de los gases efecto invernadero; por lo que los datos de un estudio reciente de “Global Carbon Project”, indican que se espera que las emisiones de China aumenten un 2.6% más que en 2018, pese al empeño de este país en ponerse a la cabeza de este movimiento mundial; en tanto que, las de la Unión Europea continuarán disminuyendo y las de los Estados Unidos, probablemente, aumentarán al no ratificar los acuerdos bajo el gobierno del presidente Donald Trump.

En Europa se está produciendo una verdadera cuarta revolución industrial. La caída en el consumo de carbón en Europa, estimada en alrededor del 10% en 2019 por “Global Carbon Project”, está cayendo y sus emisiones de CO2 podrían disminuir en un 1.7% muy pronto. De acuerdo a los medios, se espera que las emisiones globales de CO2 aumenten un 0.6% este año, luego de un aumento de 2.1% en 2018, de acuerdo a “Global Carbon Project”, una organización internacional de investigadores preocupada por la evolución del calentamiento del planeta.

En Madrid, donde actualmente se celebra la COP25, se está haciendo un esfuerzo titánico para materializar las acciones que, finalmente, permitan materializar los acuerdos de Paris y las buenas noticias sobre el éxito de la reducción de las emisiones de carbono son bien recibidas. Las emisiones podrían haber aumentado aún más en el planeta y algunas regiones como Asia, si el crecimiento económico como en China hubiera sido sólido, pues habría llevado a un mayor consumo de materias primas y de energía, por lo tanto, habría aumentado la demanda de energía y de carbón para generarla, por lo que no habría disminuido, como está sucediendo ahora en ese país, 2.6, un poco más que el 2.3 de 2018.

Pero el crecimiento de las energías renovables y el de la nuclear también está jugando un papel importante el calentamiento global. No obstante, según un investigador de la Universidad de Exeter, del Reino Unido, aún no se ve una señal clara de que China está emergiendo de una economía del carbón y pasando a las energías limpias, aun cuando este país se está convirtiendo en el líder en el uso de vehículos eléctricos; pues actualmente aún China consume la mitad del carbón del mundo, de acuerdo a los investigadores presentes en la COP25.

De acurdo a la información que circula en los medios, la India ha tenido más éxito en el paso de la industria del carbón para generar energía hacia las energías limpias. Por lo que se espera que sus emisiones crezcan en un 1.8% solamente, menos que en 2018; ahí el consumo de petróleo y carbón siguió la curva de crecimiento económico, más lento que el año pasado, de acurdo a los análisis realizados; pero a la vez, la necesidad de continuar con la electrificación del país está jugando un papel adverso para reducir el consumo de las energías fósiles.

Contrario a los países emergentes como China y la India. Los países ricos están en bajo una ruta positiva en la lucha contra el calentamiento global; por lo que Global Carbon Project espera una disminución del 1.7% en las emisiones de los Estados Unidos; luego que en 2018 fue de 2.5%. Esta disminución se explica por una reducción del 11% en el uso de carbón, sustituido por gas; lo que sucedió en la Unión Europea, donde la disminución en el uso de este recurso fósil (-11%) debería contribuir a una reducción en las emisiones de CO2 estimadas en 1.7%.

Pero eso no es todo, "la Alianza para los Bosques Tropicales", dirigida por Francia, presentó el martes en Madrid un plan de acción para detener la deforestación, en especial en selva amazónica, a pesar de Bolsonaro. Además del Congo y Asia, se llevarán a cabo varias operaciones en Brasil con los gobernadores de los estados amazónicos, de acuerdo a la ONU, salvo que el gobierno de Brasilia sea finalmente cooperativo.

Los océanos, que la presidencia chilena de la COP25 desea destacar, no ocultarán los bosques, las cuales desparecen cada año por deforestación e incendios. Su preservación también estará en el centro de las negociaciones entre los estados. Precisamente este martes, en Madrid, cuando se celebre la segunda conferencia mundial sobre el clima. Francia trabajará para tratar de dar un nuevo paso hacia "La alianza para los bosques tropicales", la del "calendario de los primeros proyectos".

Esta es la expectativa expresada por Emmanuel Macron, el presidente de Francia, en septiembre pasado, en Nueva York, con motivo de la cumbre excepcional sobre el clima organizada por las Naciones Unidas, mientras el planeta era arrasado bajo el fuego y la noticia dramática de los incendios en la Amazonía. Los incendios devastadores que, durante semanas, destruyeron el hogar de seres humanos, plantas y animales en el Amazonas, haciendo hincapié en la urgencia de movilizar los fondos de esta alianza centrada en la fuente de los recursos del G7, reunido en Biarritz, Francia, a fines de agosto, lo cual permitió que se unieran Colombia y Chile, y se liberaran algo más de 500 millones de dólares.

Esperemos que más que presentar datos alegres sobre la reducción de las emisiones de carbón, debido a la reducción de la actividad económica, los datos sean el resultado del fin de la era del carbón y de la llegada de la nueva era de las energías renovables, de un cambio en los hábitos de consumo de la humanidad y de una mayor responsabilidad ante los bosques y océanos, fuentes de la vida en el planeta. México ha suscrito los Acuerdos de Paris, pero la reactivación de la explotación de las minas del carbón en el norte del país y la continuación del uso del carbón, difícilmente permitirá lograr las metas de reducción de las emisiones de carbón.

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas