.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Una visión mística del 209º Aniversario de la Independencia de México

El Aniversario 209 de la Independencia de México fue conmemorado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, justamente con 20 gritos, 20 “Vivas”, 20 reconocimientos a quienes hicieron posible la gestación de nuestra Patria. Por ello es menester reflexionar sobre el número 20, debido a que nuestros ancestros, cuando se dieron a la tarea de medir y contar el tiempo, por razones geo-matemática y astronómica, consideraron al 20 como eje rector para contar el paso de los días. Tanto para los mexicas en el calendario azteca como para los mayas en el Tzolkin donde el calendario civil y ceremonial estaba conformado por 13 meses respectivamente, de 20 días, de hecho son 20 grifos sagrados en sus cuentas. Asimismo el 20 se ve reflejado en el número de dedos con los que nacemos los seres humanos por ello era un número que también ocupaban para la medicina y la anatomía. Y este número también era representado por 20  cerros y volcanes sagrados que acunan el valle de la Ciudad de México y cada uno tiene el nombre de los 20 grifos sagrados del calendario.

Haciendo remembranza y apología de los 20 Vivas del Presidente, el primero fue dedicado a la Independencia, que en estricto sentido, de acuerdo a su etimología latina, significa in (negación), dependere (estar bajo la voluntad de otro),  “acción y efecto de no estar bajo la voluntad de otro”, y siguiendo los códigos de la endolingüística se puede comprender como: in- “en, desde dentro, interno”, dependere, depender, es decir “depender desde adentro, de lo interno” y ese fue el grito inicial  ¡Viva la Independencia!, la cual busca a través de diversas formas de actuar del nuevo gobierno lograr, entre otras cosas, la soberanía alimentaria y el fomento a la inversión interna para que México pueda emanar desde su grandeza interna.

Después se hizo la evocación al personaje que logró aglutinar las voluntades necesarias para gestar la Guerra Sagrada de Independencia, constituyendo así la primera transformación de México y fue el ¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla!, el que aperturó la memoria histórica.

Cuentan los anales que cuando Napoleón Bonaparte al saber de las estrategias militares de José María Morelos, dijo “que con dos Morelos podía conquistar el mundo”, sin embargo, de tener derecho de réplica Morelos, seguramente hubiera pensado que “con dos Napoleón hubiera  libertado al mundo entero”,  y así se sintió el  tercer viva a nuestro Siervo de la Nación.

Sin lugar a dudas la mujer más recordada en esta gesta heroica es Doña Josefa Ortiz de Domínguez, sin embargo la justicia histórica ha empezado a visibilizar apenas a otras mujeres que también hicieron Patria,  como lo fue también Leona Vicario quien se llevó otro viva. Mujeres de luz, de amor, de lucha, valentía y convicción, que no titubearon ni un sólo momento por defender el legado más grande que podían heredar a sus hijos e hijas, una nación libre, soberana e independiente.

Después vino el ¡Viva Ignacio Allende!, otro gran ser humano con espíritu y temple guerrero, cuyo amor lo llevó a sumarse y diseñar la Independencia.

En nuestro vientre parimos a los hijos e hijas de la patria y es un nombramiento que nos queda a todos, empezando por los personajes mencionados, los héroes, pero también los padres y madres que han y hemos parido con responsabilidad, para co-crear y enriquecer a nuestra nación,  ¡Vivan las madres y padres de Nuestra Patria! Siguieron los Vivas en el zocalo.

El más grande de todos los héroes en anonimato es Dios, que sólo puede entenderse cuando se encarna en la verdad, en el amor, en el cuidado, en el más sutil respeto y quienes deciden encarnar aquella especie de divinidad, son seres de luz, que despiertan al héroe interno con cada amanecer, ¡Viva los héroes anónimos!.  Quienes viven cotidianamente en el heroico Pueblo de México, que como diría Fernando Delgadillo, “en esta tierra conocí la dignidad del que trabaja para ver crecer los suyos, del que se esfuerza a superar su condición, aún a pesar de cruzar tiempos de infortunio”, sacando la casta heroica injertada en su sangre mestiza, por ello ¡Viva el heroico Pueblo de México!

El ¡Vivan las comunidades indígenas!, fue un grito que reconoce las raíces profundas de nuestra Patria. Las reservas espirituales de México se encuentran vivas y siguen en pie de lucha recuperando su dignidad, como agua de manantial sigue yaciendo su sabiduría milenaria. Por ejemplo para los rarámuris, Onorúame, es decir la energía sagrada,  se va haciendo en cada cosa y se encuentra por todas partes, así como el Tloque Nahuaque de los nahuas, el cerca y el junto en cada existencia.

Y luego vino el ¡Viva la libertad!, la cual es imprescindible para que los habitantes de la gran Nación mexicana vivan en plenitud trabajando para que los miembros de cada familia gocen de salud, seguridad y felicidad.  Y sólo de la mano de la libertad, pueden entenderse los valores que encabezaron la Guerra de Independencia.

Luego vino el grito por la justicia como aquella balanza, que pesa todo en su justa medida. Ese es el gran reto que tenemos como mexicanos, restaurar la justicia ¡Viva la Justicia!

La democracia en México  en cada ciclo electoral continua pidiendo acercarse a su esencia genuina, es decir una democracia real, sin compra de votos, ni de voluntades, pide que sea el pueblo consciente el que conduzca su gobernanza, así llegó el ¡Viva la democracia!.

En estos momentos de un mundo en pugna y la localización geoestratégica de México y sus recursos naturales, se apela al valor de la fraternidad Universal como una máxima sin dejar de extender la mano al prójimo bajo el principio de respeto mutuo, la cual, desde el ¡Viva nuestra soberanía!, se tejen los elementos claves para que ¡viva la fraternidad universal!  Como bien dice Calle Trece “la guerra pierde todas las luchas cuando los enemigos se escuchan… a la guerra le dan miedo los abrazos”. Abrazos no balazos, así que regalemos abrazos y co-creemos círculos de perpetua fraternidad, donde nos acerquemos más a nosotros mismos y nos alejemos de los vicios y del falso ego, abracemos a la familia, a los hijos, a los seres amados y tendamos esos puentes profundos de fraternidad, haz tu parte, escucha, y contribuye al ¡Viva la Paz!, porque en la grandeza cultural de México es donde se permitió la gestación de la raza cósmica, que develó Vasconcelos,  la raza más mezclada, que tuvo la capacidad de integrar todo en uno gracias al amor y al ¡viva la Grandeza Cultural de México!

Para cerrar el Presidente hizo tres ¡Viva México!, el gran mantra que nuevamente a través de su etimología y con los códigos endolingüísticos, podemos comprender a México como me, meztli-luna, xi-ombligo, centro, co-lugar, y a su vez la luna  para los mayas se entiende a través de su  representación que era “Ixchel” o también conocida como “la diosa del amor”, así que decir México puede interpretarse como el “centro o vórtice del amor”. ¡Viva México!, ¡Viva México!, ¡Viva México, el vórtice de amor!

Martha Adriana Morales Ortiz “witzilin” @Witzilin_vuela
César Daniel González Madruga “El Siervo” @CesarG_Madruga

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas