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martes, 20 de noviembre de 2018

Comentando / ¿No que volverían los soldados a cuarteles? ¿Militarización?

* Similitud venezolana y el nuevo gobierno

Luis Repper Jaramillo*
lrepperjaramillo@yahoo.com

Florinda Meza, conocida en los programas de “Los Caquitos” que creó el gran comediante Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”, como La Chimoltrufia, iconó (permítaseme  el término) una frase que muestra inconsistencia, inseguridad, descontrol de lo que se quiere, dice “ya sabes que como digo una cosa, digo otra” para enredar a su interlocutor y sembrar dudas sobre la credibilidad de quien lo emite.

2012, siendo candidato presidencial de la izquierda (PRD, PT, MC) Andrés Manuel López Obrador en mítines y videomensajes a través de YouTube se comprometía a regresar a sus cuarteles al ejército en 6 meses, si ganaba la elección del 1 de julio. En sus palabras prometía “no debe seguir exponiéndose al ejército, ni socavarlo; regresarlo en la medida que se va profesionalizando la policía… y eso nos llevará seis meses, en tanto la nueva Policía Federal sea la que se haga cargo de garantizar la seguridad”
2016,  no en campaña sino como Presidente o dueño del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), abonando para insistir como candidato presidencial en 2018, en uno de los miles de mítines que se organizó, solicitó al Secretario de la Defensa Nacional, General, Salvador Cienfuegos, regresar a los soldados a sus cuarteles porque “los militares ya están desgastados; pues llevan 10 años luchando contra la inseguridad”.

Utilizando también un videomensaje (como en 2012) se acompañó de un “súper” (texto incluido en las imágenes) que decía: “hace diez años Calderón (Felipe) declaró la guerra que ha dejado un millón (sic) de víctimas de la violencia  y dicha infamia es cuestionada hasta por el actual Secretario de la Defensa Nacional (SC)”.

2018 en su campaña presidencial con el chaleco vino tinto, guinda o purpura (Morena) a lo largo de sus periplos Andrés “prometió” sacar al ejército de las calles” y regresarlo a los cuarteles.
Más aun, en mayo de este año, en declaraciones a la prensa dijo que Felipe Calderón pegó “un garrotazo a lo tonto al avispero” pues desde que le declaró la guerra al narcotráfico ha habido 210 mil asesinatos, lo que demuestra que esa estrategia no sirve. El ejército y la Marina han llevado a cabo acciones militares que privaron de la vida a seres humanos por órdenes de Calderón y Peña Nieto.
El candidato presidencial en campaña ofreció que de ganar, su gobierno no combatirá el fuego con más fuego.

Ya como presidente electo Andrés Manuel –como la Chimoltrufia- como dijo una cosa –candidato- dice otra su visión, discurso o promesas ya se interpretan como “curarse en salud” ante las expectativas de NO CUMPLIR en dimensión y tiempo lo que comprometió.

Apenas la semana pasada, al presentar lo que será su Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018/2024, hizo lo contrario a sus ofertas de campaña de los últimos 12 años. Ni regresó a las fuerzas armadas a sus cuarteles, y sí en cambio militarizó la seguridad en toda la república; entonces, “ya sabemos que como dice una cosa, dice otra”.

Todo el apoyo y todo el poder a los verde olivo, a los albos y a los azules para que “cuiden” la paz y la seguridad nacionales a través de las armas. Fuego contra fuego y balas contra balas. ¿Y los discursos de campaña, apa?

¿Entonces? Cree AMLO que con el “novedoso” PNPS, los cárteles y el crimen organizado se asustaron. O con ofrecer a los mafiosos amnistía, perdón dejarán de hacer sus fechorías y por arte de magia se acabará esta delictiva actividad… pues fíjate que no, Andrés, pues ellos saben por dónde “comprar” conciencias y descuidos para seguir delinquiendo, mientras las fuerzas armadas vigilarán la paz y seguridad ciudadana.

Esto es más de lo mismo o la misma gata nada más que revolcada.

No hubo sorpresa, novedad, diferencia entre los programas de seguridad nacionales que ofrecieron priistas y panistas en los últimos 82 años, ahora incluidos los morenos. Son promesas políticas, “atole con el dedo”, porque sólo se maquillaron objetivos, planes y proyecciones que arrojarán los mismos resultados de hace 1, 2, 3, 4, 5. 6 sexenios atrás, que no han detenido, menos erradicado el crimen organizado; a los cárteles de las drogas, las armas, la prostitución, la trata de personas que exponencialmente cada seis años se agudizan.

Estas son las pruebas oficiales. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) reportó que entre 2006 y 2016 murieron 170 mil personas por causas relacionadas con el crimen organizado y más de 28 mil desaparecidas.

¿Por qué creer ahora que con el nuevo sexenio los resultados serán diferentes?, pues al crimen organizado no se le combate con amor y paz.

Este “novedoso” Plan Nacional de Paz y Seguridad que será coordinado, dirigido, responsabilizado al Secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo Montaño, nace torcido, pues su titular no tiene perfil profesional para el cargo, pues en su trayectoria política que inicia en 1989 no aparece puesto alguno de esa especialidad. Fue Secretario Particular de Luis Donaldo Colosio en el PRI, en la SEDESOL y cuando el sonorense fue candidato presidencial del PRI entre 1993 y 1994.

Después da “chaquetazo”, abandona el tricolor y se incrusta en el PAN como secretario particular del Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, hasta 2004 cuando deja al mandatario y chapulinea en 2006 al PRD, acompañando al entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Seis años después vuelve a aparecer en escena, acompañando otra vez a AMLO quien lo designa Director General de Morena, en su estado natal, Sonora. Fue candidato a Senador pluri y no llegó, como premio de consolación Durazo Montaño recibe una diputación federal por Morena, como coordinador de la fracción parlamentaria.

Con el triunfo de López Obrador en 2018, y para pagar los favores realizados, Alfonso Durazo es nombrado Secretario de Seguridad Pública del sexenio amista.

En ninguna parte de la currícula de Durazo Montaño se localiza alguna experiencia o responsabilidad sobre cuerpos de policía o seguridad. Insisto, no hay perfil profesional para el desempeño público… En fin, fue decisión de López Obrador.

COINCIDENCIA O CLONACIÓN

Las actitudes y acciones del inminente presidente mexicano no son propias, seguramente las ha tomado de dos de sus grandes ídolos, por cierto ambos venezolanos,  Hugo Chávez y Nicolás Maduro, ambos auténticos dictadores que quitaron a su país, la grandeza, belleza y estabilidad de la que gozó antes de su llegada al poder.

Llamémosle similitud, coincidencia o clonación, en ideología, interés, estilo, intención de eternizarse en el poder sea como sea, “me canso ganso”.

Del periodo chavista, López Obrador ha tomado sinnúmero de actitudes, desde frases populistas como “hagan ustedes conmigo lo que ustedes quieran, porque yo no soy Chávez, yo soy un pueblo, yo no me pertenezco, ya le pertenezco al pueblo de Venezuela. Mi vida no es mía, yo ya la viví”.

Ahora nos trasladamos a México, a la presidencia electa. En semanas anteriores Andrés Manuel en un discurso de su “gira de agradecimiento” dijo “yo ya no me pertenezco, estoy al servicio de la Nación, soy un hombre de nación”.

Otro spich chavista, en sus mejores años de gloria y viendo destrozarse Venezuela, pretendió enjugar sus culpas con esta palabrería, en un mitin el 13 de febrero de 2009, en Caracas: “se molestarán mis adversarios, les ofrezco disculpas por anticipado. Yo no odio a nadie, es amor y paz”.

Como Presidente Electo, Andrés Manuel polemizó al señalar en un discurso que “el país está en bancarrota” por falta de crecimiento, lo que provocó el enfado del gobierno peñista.

Para enjugar sus culpas, en “entrevista banquetera” aceptó “sí están enojados mis detractores” y lanzó el dardo “sólo decirles para que no haya manipulación (de los reporteros), de los camajanes (persona holgazán que se las ingenia para vivir de los demás), del conservadurismo, de la prensa fifí que no aceptan que fue un fracaso la política neoliberal que sólo benefició a una pequeña minoría y empobreció a la mayoría del pueblo. Les pido sean autocríticos”.

… “Y todavía se enojan… bueno, entonces si están enojados, si están enojados, ofrezco disculpas, les ofrezco disculpas y amor y paz; amor y paz”… ¿Es lo mismo Chávez que López?

Nicolás Maduro, segunda parte del chavismo y AMLO “coinciden en muchos aspectos”. Aquel que hunde en inseguridad, violencia, asesinatos, crisis económico/financiera, violación a los derechos humanos en Venezuela colapsada, en quiebra, para asegurar su persona y vida, “el del pajarito que le habla” se formó 10 batallones militares. Dispone de manera personal de 2 brigadas y una división de operaciones aeroespacial, ejército, marina, fuerza aérea, guardia nacional y milicia bolivariana, con más de 4 mil elementos, para su protección.

Para 2018/2024 en esa materia en México se formalizó la Guardia Nacional (que no teníamos) con más de 2 mil 400 efectivos en 4 batallones, exclusivamente de militares: ejército, marina, fuerza aérea y policía federal, a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional que conformará la Guardia Nacional.

¿Preparando el futuro, como Maduro? O en verdad para cuidar la paz y seguridad de la población.

¿Semejanza, similitud, coincidencias, visión del futuro o que carambas prepara Andrés?

* Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU).

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