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domingo, 28 de octubre de 2018

Desfile de Día de Muertos conquista a grandes y pequeños

La tercera edición del Desfile de Día de Muertos de la Ciudad de México se llevó a cabo la tarde de ayer con  fiesta, confeti, aplausos, colores y alrededor de 1.5 de millones de capitalinos disfrazados y caracterizados de calaveras.

“Mira mamá ya vienen los muertos vivientes”, gritó un niño que observaba Paseo de la Reforma sentado en los hombros de su padre, mientras su madre alzaba a su mascota disfrazada de calabaza para que este integrante de la familia también presenciara la celebración de día de muertos.

En el segmento titulado “La muerte es un viaje”, los jóvenes bailaron con los acordes de la música para hacer bailar y brincar a las familias que asistieron desde temprano a Paseo de la Reforma —la muerte es un viaje, un baile y hay que celebrarlo—, gritaban las calaveras danzantes dirigiéndose a los espectadores.

Desde las 12:00 horas de ayer, los capitalinos comenzaron a amontonarse a lo largo de Reforma, pues querían tener un buen lugar para presenciar de cerca el festejo, incluso, comerciantes aprovecharon para ganar dinero extra pintando desde los más pequeños hasta los más grandes.

En las laterales de Paseo de la Reforma podía observarse a las familias haciendo fila para poder ser caracterizados de acuerdo con la celebración; abuelos y nietos esperaban sentados en las bancas de piedra con los ojos cerrados a que los vendedores terminaran de pintarles la cara y ponerles la diamantina.

Incluso las coronas de flores de diferentes tamaños y colores se vendían sin cesar, mientras los turistas observaban a los capitalinos que reían y bailaban por la muerte.

“No puedo creer cómo celebran el Día de Muertos, es una fiesta, es una costumbre rara pero que caracteriza a los mexicanos”, comentó un grupo de españoles.

De manera alterna a los ciudadanos, en el Circuito Gandhi, cerca del Museo Tamayo los más de 700 voluntarios se alistaban para representar sus diferentes épocas en el desfile.

Decenas de maquillistas se apresuraban a caracterizar a los jóvenes que representarían a los muertos, los encargados de cada sección gritaban y corrían para apresurar a hombres y mujeres para que se colocaran los disfraces.

Además de los peinadores voluntarios (hombres y mujeres) que debían preguntar antes de empezar su trabajo, qué tipo de peinado y adorno debían colocar.

Aquellos voluntarios que ya se encontraban listos para salir a bailar ante los espectadores, aprovechaban el tiempo para comer, descansar o bailar payaso de rodeo para olvidar los nervios o enojos.

“Lo que queremos es que la gente se divierta y vea todo el esfuerzo que ponemos a todo esto”, comentaron los voluntarios.

Incluso una mujer preparaba a su perro para que también participara en el desfile junto a los que representarían a los migrantes, otros alzaban los colibríes brillantes u ondeaban los banderines orientales.

“Mamá, ya quiero ver las calacas y los globos, los puedo ver a lo lejos”, decía un pequeño desde la rama de un árbol en Reforma.

Al igual que él, otras personas comenzaron a subirse a los árboles, pues al cabo de las 15:00 horas, era imposible observar hacia la avenida por los niños que eran cargados en la espalda para que presenciaran el desfile.

A pesar de que sólo pocos alcanzaban a ver, otros aseguraban que valía la pena tan sólo observar los objetos que con esfuerzo hicieron los voluntarios.

“Me encantan los adornos, porque los detalles hacen que luzcan todo el espectáculo”, dijo una mujer que cargaba a su hija.

Niños y grandes se sorprendieron con los grandes inflables de tortugas y ballenas que se movían de un lado a otro para que las personas lograran tocarlos; incluso la representación de las mariposas monarca hicieron que todos se sorprendieran.

“¡Wow! Estar tanto tiempo aquí valió la pena no importó esperar porque al final bailamos y gritamos”, comentó un señor mientras se retiraba con su familia.

AFECTACIONES VIALES. Desde medio día de ayer Paseo de la Reforma fue cerrado a la circulación para llevar a cabo el Desfile de Día de Muertos.

Fue hasta las 14:00 horas que se permitió al Metrobús de la Línea 7 que diera servicio, sin embargo, por la presencia de capitalinos, tuvieron que suspender el servicio.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) capitalina recomendó como alternativas viales: al norte, Circuito Interior; al sur, Circunvalación y Circuito Interior; al oriente, Eje 1 Norte, avenida Chapultepec, Dr. Río de la Loza y Río San Joaquín; y al poniente, las avenidas José María Izazaga, Chapultepec y Río San Joaquín.

Fuente: Crónica.

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