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jueves, 20 de septiembre de 2018

Cañazos / Sismos: Pérdidas para unos, ganancias para otros

Arturo Bárcena Bazán

A las 13 horas con 14 minutos y 40 segundos se guardó un minuto de silencio en memoria  de quienes murieron a causa del sismo del 19 de septiembre del año pasado, dos minutos después se activó la alerta sísmica y dio inicio un simulacro.

También ayer, hace 33 años, un sismo de 8.1 grados de la escala de Richter sacudió la Ciudad de México, causando miles de muertos, destrucción de grandes edificios, entre ellos el Conalep, de Tlatelolco, el Hotel Regis, el Hotel Romano, la radiodifusora Radio Cañón, el Hospital General y  varios del Centro de la Ciudad, de las colonias Juárez, Doctores y Reforma, principalmente, así como daños a edificios públicos como fue el de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y de Marina.
En ambos sismos, así como el del 7 de septiembre del año pasado, cientos, miles, de personas se quedaron sin hogar, miles de estudiantes vieron como sus escuelas quedaban inservibles para seguir recibiendo clases.

Todos, sin excepción tuvieron, algunos aún la tienen, forjaron la ilusión  de que sería beneficiados con la ayuda espontánea que surgió de la ciudadanía mexicana, de la ayuda  que llegaba en efectivo y en materiales procedentes del exterior y hoy, a 33 y dos años de las tragedias resulta que esas donaciones del interior y del exterior aún no llegan a sus destinatarios; en cambio algunos ¿ o muchos? han resultado beneficiados, se dice que incluso entre los ganones hay algunos gobernadores o ex gobernadores, ¿será’?

En el temblor de 1985, el cual viví y participé en el rescate de víctimas, la Ciudad de México fue la más dañada, en los del 7 y 19 de septiembre del año pasado lo fueron Oaxaca, en la zona del Istmo, Ciudad de México, en sus delegaciones de Tlalpan, donde se colapsó el colegio Rébsamen, cuya dueña continúa en libertad; la delegación Coyoacán, con los multifamiliares de la  colonia Educación, varios barrios de la delegación Xochimilco y edificios de la delegación Cuauhtémoc, como el de Avenida Álvaro Obregón. En Morelos, Jojutla fue uno de los municipios más dañados, donde el todavía el actual gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu tuvo una nefasta reacción, a grado tal de obstaculizar la ayuda a los damnificados, ayuda que provenía de organizaciones civiles, de mexicanos que reaccionaban ante la tragedia. Hoy, Jojutla aún no acaba de recibir la ayuda prometida.

De esta ayuda, se recibieron de Estados Unidos 335 millones 27 mil 251 pesos; de Panamá 63 millones  216 mil 581 pesos; de España 50 millones 559 mil 165 pesos;  que fueron los tres países que más aportaron. Incluso Letonia apoyó con un millón de pesos. En total fueron, según registros oficiales, 42 las naciones que acumularon donaciones en especie y en efectivo por dos mil 903 millones 109 mil 463 pesos y las donaciones procedentes de mexicanos alcanzaron los dos mil 903 millones 109 mil 453 pesos. En total, del país y extranjeras, se calculan en  3 mil, 489 millones  940 mil 023 pesos., que fueron recibidas por 564  razones sociales y de estas suman 70 las que no han entregado a los damnificados un solo peso de lo que recibieron en donaciones.

¿Dónde está el dinero que se ha recibido? ¿Dónde está el material enviado para los damnificados? En estos momentos vemos que hay cientos de escuelas en la Ciudad de México, en Oaxaca, en Chiapas, en el Estado de México, en Puebla que permanecen dañadas, gentes que sobreviven en casas de campaña, ya desgastadas por el paso del tiempo y las condiciones climatológicas adversas que se han dado, sobre todo en Oaxaca.

El Presidente Peña Nieto y sus secretarios de Estado deben de dar una explicación clara de dónde está el dinero, qué se ha hecho con las donaciones, si hay culpables castigarlos y no esperar al 30 de noviembre en que acaba su sexenio para que sea el Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador y su gabinete quienes resuelvan la crisis provocada  por los sismos.

No basta un minuto de silencio, no bata un simulacro, no basta hacer funcionales las bocinas de prevención sísmica, lo que reclaman y exigen los damnificados y la sociedad en general es que se tranparente a dónde han ido a parar los más de tres mil millones de pesos que se recaudaron en donaciones.

Según indican las autoridades responsables del reparto del dinero recibido se han entregado mil 994 millones de pesos en las zonas afectadas y los otro poco más de mil 500 millones de pesos ¿dónde están?

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