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jueves, 7 de junio de 2018

“La última cena de Rajoy”

Dra. Aribel Contreras Suárez

Parecía imposible, pero el Congreso español votó para que Rajoy saliera y entrara en su lugar el nuevo presidente de España de nombre Pedro Sánchez. Pero… ¿qué pasó con Rajoy?

Recordemos que, desde el año pasado, su popularidad venía en decadencia y una situación muy delicada fue cuando Puigdemont hizo su auto independencia en Cataluña y Rajoy salió con amenazas. Por lo que los catalanes confirmaron que, con dicha actitud, lo que más deseaban era su independencia y no tener como presidente a Rajoy. Esto dividió más aún a España.

Rajoy fue el ojo del huracán cuando se le acusó a su partido de actos de corrupción. Se investigó un caso de financiamiento ilegal y la justicia español consideró que el partido del presidente había operado -durante años- con una contabilidad paralela de dinero de dudosa procedencia a través de supuestas transacciones de donación empresarial. Varios fueron los políticos implicados que ahora, deberán cumplir varios años de prisión. Rajoy fue testigo durante el juicio y no probó ni convenció a la autoridad de que no estaba involucrado.

El pasado viernes, Rajoy tuvo su última cena con la gente más cercana a él para despedirse, no con la frente en alto como debería de ser, pero finalmente, cenó y se fue. En esa última cena como presidente, no creo que haya podido disfrutar sus platillos favoritos como antes, ya que fue derrotado por la moción de censura promovida por su gran opositor Pedro Sánchez quien tomó protesta como nuevo presidente el sábado pasado.

Y si nos sorprendemos con la pensión vitalicia de los ex presidentes mexicanos, he de compartir lo que Rajoy hoy en día ya goza: i) pensión vitalicia anual de 80 mil euros, ii) miembro del Consejo de Estado con un sueldo adicional de 100 mil euros al año, iii) escolta, iv) servicios de la representación diplomática española, v) dos empleados eventuales para que lo apoyen con el tema de presupuestos del Estados, vi) automóvil oficial, vii) partida presupuestal para gastos de oficina, viii) viajes gratis en todo tipo de transporte marítimo, aéreo y terrestre y, por si fuera poco, ix) seguirá teniendo un tratamiento de presidente cuando viaje al extranjero.

Así que, viéndolo de manera objetiva, está ahora mejor debido a que no tiene la presión de gobernar a un país que no lo acepta, pero con grandes beneficios cuantitativos y cualitativos.

“La última cena jamás se olvida,
ni en las buenas ni en las malas”.

Coordinadora
Licenciatura en Administración de Negocios Internacionales
Departamento de Estudios Empresariales
Universidad Iberoamericana

Experta en asuntos internacionales
aribel.contreras@ibero.mx
@Aribel007

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