.

miércoles, 11 de abril de 2018

Las pachangas de la Sefiplan

Yamiri Rodríguez Madrid

Dicen que las costumbres se hacen leyes, pero no hay nada más molesto que ir a una oficina pública y encontrar a los trabajadores en la hora del café, viendo los catálogos de Andrea o de Tupperware, pintándose las uñas o cortando el pastel de la cumpleañera del día, mientras que la fila de usuarios está más larga que cajero en quincena, o la pila de papeles ya parece columna.

Por eso se han criticado tanto las fotos que este martes circularon y en las que vemos tremendo festejo cumpleañero de una trabajadora de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), recibiendo el correspondiente abrazo de su jefe, el subsecretario de Ingresos, Alejandro Salas Martínez.

Es cierto que los veracruzanos somos alegres y fiesteros, pero para todo hay tiempo y lugar, sobre todo cuando esta fugaz administración se ha fijado la fallida tarea de diferenciarse de sus antecesores.
Y es que no fue un simple pastelito, en el que le robaron 15 o 20 minutos al tiempo que le deben a los veracruzanos, pues la Sefiplan dando la hora de cierre, es decir, las 3 de la tarde, baja la ventanilla al público y no aguanta un minuto más, llueve, truene o relampaguee.

A la trabajadora en cuestión, le decoraron la oficina completa para celebrarle sus 23 años, y hasta cazuelas de diferentes guisados contrataron, por lo que la pachanga en el edificio público se debió haber prolongado por lo menos una hora.

No queremos creer que esto se repite cada vez que hay un cumpleaños, en cada dependencia estatal porque, entonces, habría que preguntar cuántas horas efectivas de trabajo hay.

A como están las cosas, mejor se hubieran organizado para ir a cenar y entonces sí, ni que cuestionar, pero el fuego amigo o alguien muy ingenuo, tomó las fotos y estas llegaron a la prensa.

Seguramente el Subsecretario tiene todo en orden y ya cobró a todos los automovilistas los derechos vehiculares; a los hoteleros el impuesto al hospedaje y no hay ni un solo pendiente en cuanto a la recaudación estatal, por eso las arcas están rebosantes y no se truenan los dedos en la Sefiplan para pagar los pasivos por el buen trabajo del Güero Salas.

Menos plática y más acción, que se ponga a trabajar el funcionario en lugar de andar festejando a sus colaboradoras.

@YamiriRodriguez

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas