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miércoles, 14 de febrero de 2018

Morir bajo un puente

Yamiri Rodríguez Madrid

Desafortunado el incidente registrado este lunes en la capital del estado, en donde una persona fue atropellada por un camión de volteo sobre la avenida Lázaro Cárdenas; sobre todo cuando el accidente se dio a solo unos metros de un puente peatonal.

Tristemente no es la primera vez que esto sucede.  El tema es polémico pues hay quienes afirman que hacen falta puentes peatonales en la ciudad; otros dirán que para qué poner más si no se usan.  Argumentarán que es peligroso subir a estos pues ahí hay asaltos, principalmente durante la noche, como sucedía en el que está frente a la Normal.  Hay quienes aseguran que las ciudades avanzadas no requieren ya de este tipo de infraestructura pues, el peatón, es primero.

Para adultos mayores y personas con algún tipo de discapacidad los puentes peatonales de Xalapa no son accesibles, salvo el que se encuentra frente a la Secretaría de Educación de Veracruz.  Si van al DIF, por ejemplo, es imposible que puedan cruzar la calle.

Lo cierto es que la imprudencia se da tanto de parte del conductor como del ciudadano que se arriesga a torear los carros.

El año pasado el Ayuntamiento de Xalapa inauguró un puente peatonal en la zona universitaria.   Bien iluminado, transitable; muchos millones de pesos invertidos para garantizar la seguridad de los jóvenes al cruzar las calles, aún y cuando también se tienen los semáforos sincronizados para permitirles el paso con calma.

Empero, no hay día que usted no vea a uno de los estudiantes parado sobre el pretil, tratando de llegar al otro lado del Circuito Presidentes.

Odiamos los topes, nos chocan los semáforos, pero son males necesarios mientras no tengamos educación para manejar.   En todas las ciudades hay límites de velocidad que pocas veces respetamos; ya no concedemos el uno por uno a otros automovilistas y, cuando vemos a alguien cruzar, hasta aceleramos para echarle el carro encima.

Agréguele alcohol y la combinación es aún mucho peor, por eso dicen que los radares de velocidad no eran una mala idea, simplemente había que transparentar a dónde iban esos recursos de las fotomultas.

Y el que camina, no cruza por los pasos peatonales, lo hace a la mitad de la calle, de la avenida; mucho menos usa los puentes, quieren cruzar sin voltear a ver a ambos lados de la calle, sin esperar la luz del semáforo, caminamos por debajo de la banqueta y nos molestamos por un clarinazo.

Urge poner orden vial en Xalapa, tanto para el que conduce un coche, moto o bicicleta como para el que camina.  Solo así reduciremos los accidentes en una ciudad que cada día se vuelve más complicada.

@YamiriRodriguez

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