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jueves, 15 de febrero de 2018

Enfoque Global / Muralla de Trump comienza a tomar forma en el presupuesto

José Luis Ortiz Santillán

El gran programa de infraestructura del presidente Donald Trump, de más de 1.5 trillones de dólares, con inversiones conjuntas del sector público y privado, podría reactivar el crecimiento de la economía estadounidense. Sin embargo, si la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no llega a buen fin y los Estados Unidos deciden salir del mismo, México, que actualmente envía más del 80% del total de sus exportaciones hacia ese enorme mercado, no se beneficiaría del crecimiento de la economía estadounidense.

La reforma fiscal efectuada a iniciativa del presidente Trump y este enorme plan de inversiones en infraestructura no tiene otro objetivo que atraer a los inversionistas a su país y crear millones de empleos para garantizar su reelección, ahora , apoyado por la clase media estadounidense que ha tenido que soportar el peso de la crisis de los “suprimes” en 2008. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto un plan de inversiones públicas de 200 mil millones de dólares en fondos federales para mejorar la infraestructura.

Dentro de ese plan, el presidente Trump bien hubiera querido que se contemplara directamente la construcción de todo el muro fronterizo con México y no tener que seguir buscando fondos para su construcción, aun cuando habrá 23 mil millones para seguridad fronteriza y refuerzos migratorios de donde se podrá apoyar para su proyecto de aislar a los Estados Unidos del subdesarrollo al sur de su frontera; tal como la Dinastía Qin en China construyó su gigantesca muralla para defenderse de los invasores del norte.

En el discurso reciente del presidente Trump, él anunció que parte del presupuesto de 2018 se destinará a la construcción de puentes, carreteras y vías férreas, lo que equivaldría a poco más de 1.5 billones de inversión pública y privado. La ha constado mucho forzar la aprobación del presupuesto al presidente Trump, ello ha implicado dos cierres en tres semanas, y de todos los recursos solicitados se deberán destinar 50 mil millones de dólares en ayuda deberían destinarse a las áreas rurales y unos 20 mil millones deberían ir a proyectos llamados “transformaciones profundas”, es decir, que no consisten en una reparación simple de las infraestructuras existentes, lo que implicará simplificar el proceso de aprobación del proyecto, según Mick Mulvaney, director del presupuesto.

Sin embargo, pese a que el plan de infraestructura podría ser el catalizador del crecimiento económico en los Estados Unidos y de creación de miles de empleos, se cree que el plan difícilmente será aprobado; pues la Cámara de Senadores está dividida y la perspectiva de las elecciones legislativas de noviembre próximo, donde cada partido tratará de llevar agua a su molino, dificultarán los acuerdo, según la agencia AFP.

Por un lado, los demócratas quieren que el plan se financie con nuevos ingresos, lo que podría traducirse en mayores impuestos sobre los precios de la gasolina, por ejemplo, algo que va en contra de la política de reducción de impuesto del presidente Trump. Pero hay algo cierto dentro del presupuesto de seguridad fronteriza; 18 mil millones de dólares en dos años se destinará a la construcción del muro con México, para frenar las entrada ilegal de mexicanos, centroamericanos, sudamericanos y caribeños a los Estados Unidos; es decir, para evitar la entrada de escoria y criminales, según el presidente Trump, pero de los cuelas depende buena parte del funcionamiento de la economía estadounidense.

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