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miércoles, 7 de febrero de 2018

Alcaldes y Gobernadores / Navarrete, bocanada de aire fresco para Colima

Gustavo Rentería*

La llegada de Alfonso Navarrete Prida a la Secretaría de Gobernación vino acompañada de atención a la entidad; cuando despachaba en el Palacio de Covián el hidalguense, Miguel Ángel Osorio Chong, ni oía ni veía los problemas que enfrentaba el gobernador José Ignacio Peralta y todos los alcaldes.

Hoy ya es prioridad la pequeña -solamente en territorio- entidad para el encargado del despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán; para el titular de la Comisión Nacional de Seguridad, Renato Sales y para el comisionado general de la Policía Federal, Manelich Castilla.

La flamante y oportuna  cercanía de Nacho Peralta y Navarrete  -el primero por cierto del grupo Meade/Videgaray- se observa como la gran oportunidad para abrir el caso Mario Anguiano Moreno.

Si bien el Congreso ya aprobó sanciones contra 12 exfuncionarios de la administración de Anguiano, y quienes deberán reintegrar a las arcas públicas un total de 170 millones de peso, la atención personalizada del Ministro del interior, podría abrir la cloaca de la terrible corrupción del pasado.

El ex mandatario priísta recibió multas por 45 millones de pesos, luego de detectarse irregularidades presupuestarias en 2013, 2014 y de enero a agosto de 2015. Pero se sabe que desde la capital mexicana recibía protección, por eso las sanciones tan blandas.

Primero pacificar la entidad y después el castigo a los que saquearon la entidad, parece ser la ruta que se decidió. Lo que aún no está claro, es si la información se dará a conocer antes o después de las elecciones de julio próximo.

Por si fuera poca la ordeña, Anguiano jugó contra el Presidente Enrique Peña: operó en contra de Ignacio Peralta. Todo el aparato gubernamental estuvo al servicio del aspirante panista. Sí, así como lo lee, el gobierno tricolor le apostó al triunfo de Acción Nacional.

Lo dijimos en una columna el 16 de junio de 2015 y lo comentamos también en varios espacios de la televisión nacional: defraudó a su partido, a la militancia, que lo llevó al despacho que ocupó y pisoteó los documentos básicos del tricolor. Claro, la declaración de principio, los estatutos y el programa de acción del PRI los convirtió en letra muerta “porque el candidato le llegó del centro.” Anguiano es visto como un traidor.

Anguiano dijimos también, tenía sus gallos. “Aquí no manda Videgaray, aquí mando Yo” se atrevió a decir en varias ocasiones. Y cumplió su promesa.

Antes, en este espacio, a principios de mayo de aquel año, advertimos el sospechoso nombramiento de Rafael Gutiérrez Villalobos, como su mano derecha. Lo convirtió antes de los comicios en Secretario General de Gobierno,  cuando todos en Colima se preguntaban si el principal  testigo presencial del crimen de Silverio Cavazos podría con el paquete. Y fuimos más allá, el operador de Anguiano se le investiga por lavar dinero para los hermanos Amezcua y recordamos lo que publicó El Universal, en el sentido de que el propio exgobernador reprobó un examen de polígrafo cuando se le preguntó sobre vinculaciones sobre narcotráfico.

Navarrete Prida, licenciado en derecho por la UNAM y maestro en derecho penal, con larga carrera en el servicio público y dentro del PRI, ha sido procurador de justicia del Estado de México, diputado federal y Secretario del Trabajo, quien seguramente pondrá orden en aquella entidad de la zona oeste y que limita con Jalisco, Michoacán y una salida amplia al Océano Pacífico.

La llegada de Navarrete es una bocanada de aire fresco para los habitantes de los 10 municipios colimenses.

* Periodista, editor y radiodifusor.

@GustavoRenteria
www.GustavoRenteria.mx

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