.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

La Cueva de la Hidra / Agárrense

Margarita Jiménez Urraca

El 14 de diciembre arrancan las precampañas políticas y con ellas, la difusión de millones de mensajes que se transmitirán con intensidad, uno tras otro, haciendo una narrativa confusa de promesas y ofertas similares; en el mejor de los casos de propuestas. ¿Con cuál de ellas nos quedaremos? ¿Cuál nos hará sentido? ¿Algo en este mar de ruido que empezará a generarse el 14 de este mes quedará en nuestra memoria? Se trata de la campaña presidencial y de elegir 64 senadores de mayoría relativa, 32 de primera minoría y 32 de representación proporcional, así como 300 diputados federales de mayoría y 200 de representación proporcional, por el momento. Y ni crea usted que eso es todo, el año próximo, en nueve estados habrá campañas para candidatos a gobernadores, 972 diputados locales en diez estados, mil 596 presidencias municipales, 16 alcaldías y 160 concejales en la CDMX, así como síndicos y regidores encargados de vigilar y atemperar a los munícipes. Estas posiciones multiplíquelas por los candidatos de los partidos que participarán y será la fiesta de la democracia que si se sale de control será lo contrario, el dispendio democrático más grande de la historia. Aproximadamente 50 millones de spots promocionales serán difundidos por radiodifusoras y televisoras nacionales y locales de partidos políticos, candidatos y el INE.

Las pautas en medios electrónicos y redes sociales tendrán que ser medianamente sensatas para obtener la simpatía de los electores y no su rechazo. Coincido con el querido amigo Jorge Alcocer en el sentido que la vida democrática ha de abrirse a los medios de comunicación, esa será la mejor expresión del modelo plural y participativo, sólo se rogaría a los expertos sensatez en el pautado de los mensajes y de utilizar los tiempos en diversas modalidades, no sólo spots, sino debates y entrevistas a fin de contrastar las ideas y de dar una visión programática tanto de los individuos como de sus partidos que dé cuenta que saben a dónde vamos, en qué plazos y con qué recursos, para que no quede duda de los proyectos.

Ya no habrá chance de la novelita de la noche ni el partido de fut sin que estén presentes los susodichos spots, ni modo, es el precio de la democracia pero ojalá que se haya aprendido la lección que el triunfo empieza por tocar las fibras emotivas de esa gente sencilla que ve estos programas y por interesarlos en la participación.

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas