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miércoles, 11 de octubre de 2017

Enfoque Global / Crecimiento mediocre como en sexenios anteriores

José Luis Ortiz Santillán

Este martes el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dado a conocer sus Perspectivas de la Economía Mundial antes de iniciar su reunión conjunta de otoño con el banco Mundial. Las proyecciones actuales han elevado los pronósticos de crecimiento para la economía mundial en 3.6% para este año, ratificado lo que la exministra de economía francesa y Directora General del FMI, Christine Lagarde, había afirmado la semana pasada en la Universidad de Harvard, sobre la mejora de la situación económica del planeta.

La banca de desarrollo multilateral mejoró su pronóstico de crecimiento para la economía mundial de 3.6% para este año y de 3.7% para 2018; lo anterior, basado en que ha mejorado la perspectiva de crecimiento para los países industrializados y en 2018, la de los países emergentes y en desarrollo. El FMI ha planteado: “El repunte de la actividad económica está cobrando ímpetu a nivel mundial. El crecimiento mundial, que en 2016 registró la tasa más baja desde la crisis financiera internacional, con 3,2%, se incrementará a 3,6% en 2017 y a 3,7% en 2018, según las proyecciones. Los pronósticos de crecimiento, tanto para 2017 como para 2018, exceden en 0,1 puntos porcentuales las previsiones de la edición de abril de 2017 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO).”.

El economista jefe del FMI, Maurice Obstfeld, ha afirmado que la aceleración de la actividad es amplia, haciendo referencia a que implica a un gran numero de países en el mundo. Sin embargo, ha señalado que la paridad de poder adquisitivo, respecto al PIB,  está creciendo en el 75% de la economía mundial; mientras que el 25% está aún marginados.

Obstfeld precisa que: “En el caso de 2017, el grueso de la revisión al alza es atribuible a la mejora de las perspectivas de las economías avanzadas; en tanto que en 2018, las economías de mercados emergentes y en desarrollo desempeñan un papel relativamente más importante. En particular, nuestra expectativa es que África subsahariana, donde el crecimiento del ingreso per cápita en promedio se estancó en los dos últimos años, mejorará globalmente el año próximo”, señala el economista del FMI.

En la zona del euro se espera que en 2017 el PIB crezca en un 2.1%, más que 1.7% proyectado en abril pasado. Con ello, la economía alemana podría crecer en un 2%, la francesa en un 1.6% y la española en un 3.1%, mientras que, los Estados Unidos y el Reino Unido ven sus perspectivas de crecimiento caer en comparación a los pronósticos de abril pasado del FMI; los Estados Unidos crecerían en un 2.2% este año y en un 2.3% en 2018; en tanto que Gran Bretaña, producto del Brexit, lo haría en 1.7% este año y en un 1.5% en 2018.

Maurice Obstfeld ha invitado a los gobiernos a realizar reformas para consolidar la recuperación, señalando que “Los políticos deben aprovechar el momento, pues la recuperación es incompleta y la ventana de oportunidad ofrecida por el actual ciclo económico alcista no estará abierta para siempre”, invitando a los gobiernos a aprovechar la coyuntura actual para hacer los cambios necesarios para afianzar la prosperidad a largo plazo.

Pese a que el FMI reconoce que la recuperación de la economía mundial está siendo apoyada por el incremento de los ingresos, señala que el crecimiento de los salarios nominales y reales sigue siendo débil, pues la tendencia actual de recuperación se debe en parte al uso de trabajo a tiempo parcial no deseado, baja productividad y expectativas de baja inflación.

El FMI manifiesta su preocupación porque el crecimiento de los salarios nominales y reales sigue siendo bajo, precisando que “A pesar de que el producto se aproxima al potencial en las economías avanzadas, el crecimiento de los salarios sigue siendo bajo en términos tanto nominales como reales, tras muchos años en los cuales el ingreso real de la mediana avanzó con mucha más lentitud que el de los niveles más altos o incluso quedó estancado. Los factores que impulsan ese crecimiento —por ejemplo, los avances tecnológicos y el comercio internacional— han producido efectos desiguales, beneficiando a algunos pero dejando a otros rezagados ante la transformación estructural. La mayor desigualdad resultante en términos del ingreso y la riqueza ha contribuido a alimentar el descontento político y el escepticismo en torno a los beneficios de la globalización, poniendo en peligro la recuperación.”, advierte el FMI.

Para México, pese a la incertidumbre por la renegociación del TLCAN, el FMI prevé un crecimiento de 2.1 en 2017 y de 1.9% en 2018; mientras que Brasil cuya economía ha estado hundida en la recesión, podría finalmente crecer en 0.7% en este año y 1.9% en 2018. Si se confirman los pronósticos para México del FMI, en el sexenio la economía nacional habrá crecido solamente en 2.2%, en promedio anula, igual que en los dos sexenios anteriores; con ello, la promesa de hacer crecer la economía con las reformas a tasas de entre 5% y 7% se habrán convertido en retórica y un engaño para los más de 120 millones de mexicanos.

No obstante, el FMI ha advertido del aumento de la deuda pública y privada en algunos países en desarrollo como México, señalando que los mercados financieros no están tomando en cuenta los riesgos geopolíticos mundiales; precisando que el crecimiento actual está lejos de consolidarse y requiere de trabajo de los gobiernos locales ¿Cuál podrá ser la propuesta de los candidatos a la presidencia en 2018 para mejorar el crecimiento, el aumento de los ingresos de los hogares y el desarrollo en México?

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