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martes, 26 de septiembre de 2017

Los claroscuros del sismo

Fernando Schutte Elguero

El sismo que movió a México representa ya una parte importante de nuestra historia, a diferencia del sismo del 19 de Septiembre de 1985 en que la sociedad civil fue la que tomó el lugar que le correspondía a un gobierno que se manifestó por su ausencia, ahora el Ejército Mexicano y la Marina Armada de México, tomaron el control de la situación, pero trabajando codo con codo con cientos de miles de ciudadanos convertidos en rescatistas.

Emocionados, dolidos, orgullosos, solidarios, organizados, valientes y hasta temerarios, los mexicanos fuimos capaces de volcarnos a las calles para ayudar en esta tragedia a donde los políticos les fue negado el espacio por una ciudadanía harta de sus políticos y gobernantes que son juzgados como ladrones, mentirosos e insensibles, la sociedad civil fue quien nuevamente mostró su desprecio hacia quienes pretendían sacar provecho intentando protagonizar su imagen durante la catástrofe. Muchos fueron los casos de donativos hechos por la ciudadanía, etiquetados por el DIF o por algún partido o gobierno, ¡que falta de madre!

Circulaban en las redes sociales infinidad de solicitudes de apoyo y ofrecimientos.

De víveres o materiales para los rescatistas y para las víctimas, pero también infinidad de denuncias, videos que se hacían virales con una vertiginosidad sorprendente, el zape a Osorio, el montaje de Peña Nieto y su mujer riendo en momentos en que el dolor era el común denominador,  acusaciones a presidentes municipales como el caso de Patzcuaro, los hechos del gobierno de Morelos, inmorales a todas luces y un sin fin documentales ciudadanos en los que se ve imposible rescatar a la política con sus actuales actores, insensibles, ineptos, tramposos, y además estúpidos ya que hoy la información fluye de manera distinta y la evidencia está ahí.

Los medios de comunicación o por lo menos los más importantes, no entendieron que su papel era el de transmitir la realidad y tratar de difundir los requerimientos de una sociedad capaz, por el contrario, trataron de conmover telenovelezcamente inventando historias y luego tratando de justificar sus errores, en lugar de ponerse a ayudar, intentaron salvar un prestigio del que no gozan.

México aunque tenga edificios destruidos y hayan muerto cientos de personas, está de pie y más fuerte que nunca. Estoy seguro de que este sismo será un cisma en las formas políticas y de gobierno, ojala el financiamiento a los partidos con recursos públicos pase a ser parte del fondo de la reconstrucción y no se lo roben.

Ojala a los mexicanos nos dure mucho la indignación para castigar con nuestros votos a quienes merecen castigo, ojala que con esta tragedia nos demos cuenta del valor de ser mexicano y de lo que representa, hoy somos un ejemplo en el mundo entero a donde llegaron las imágenes de hombres y mujeres, ciudadanos de a pie, trabajando por salvar a su país.

Mientras esto sucedía, sucedían también saqueos y asaltos y lo peor fueron las declaraciones de la policía cuando mencionaron que habría cero tolerancia a los actos de estos delincuentes y yo me pregunto, ¿sin temblor ha habido tolerancia?

Lo peor de todo fue que los normalistas de la escuela Isidro Burgos de Ayotzinapa vandalizaron cobardemente el cuartel militar en Iguala, Guerrero, mientras nuestros soldados estaban volcados ayudando a México.

Claroscuros de un México que renace y que seguramente será mucho mejor que los 19 de septiembres.

@fschutte

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