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miércoles, 13 de septiembre de 2017

Enfoque Global / Trump frente al éxito económico de la recuperación

José Luis Ortiz Santillán

Todo parece marchar “a pedir de boca” para el presidente Donald Trump, a él no le toco administrar la crisis heredada de los republicanos como a Barack Obama. La Oficina del Censo de los Estados Unidos (United States Census Bureau), ha informado este martes que los ingresos de los estadounidenses aumentaron nuevamente en 2016 y la tasa de pobreza cayó al 12.7%, pese a que aún subsisten graves problemas de disparidad.

Estas buenas noticias seguramente van a envalentonar al presidente Trump y a empujarlo a poner fin al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), acusado de ser la causa del empobrecimiento de los estadounidenses por la deslocalización de sus empresas. El presidente ha venido reclamando reformas para reducir los impuestos y aumentar el crédito para nuevos negocios que generen empleos, así como la cancelación de los acuerdos de libre comercio firmados por su país, los cuales fueron negociados antes de su llegada a La Casa Blanca.

La Oficina del Censo ha señalado que el ingreso medio, por arriba del cual vive la mitad de los estadounidenses, se elevó en un 3.2% el año pasado, unos 59,039 dólares, después de haber llegado a un aumento histórico en 2015 de 5.2%, superando el récord anterior de 58,655 dólares establecido en 1999, de acuerdo a la Oficina del Censo; lo que equivale a un aumento de los ingresos promedio nunca antes alcanzado, aún cuando es complicado corroborar esos datos con los registrados antes de 2015, pues se ha cambiado la metodología en 2014.

La recuperación de la economía estadounidense parece confirmarse con esas cifras, a pesar de que el incremento es menor que el registrado en anteriormente; pero lo relevante es que la cifra se redujo en casi una década, entre 2007 y 2013. Las estadísticas confirman los buenos resultados publicados en los últimos meses que han impulsado el consumo y el crecimiento en los Estados Unidos, el cual se llegó a 3% en el segundo trimestre de este año, por encima de lo previsto; impulsando la creación de empleos y haciendo que el desempleo caiga a 4.4%; todo ello, sin que el presidente Trump haya aplicado sus reformas aún.

Pero lo mejor que le ha pasado al presidente Trump es que han sido los jóvenes los más beneficiados de la recuperación de la economía, donde se concentra la mayoría de sus detractores. De acuerdo a las cifras publicadas el martes por la Oficina del Censo, el ingreso medio de las personas de 15 a 24 años, aumentó en un 13.9% entre 2015 y 2016; mientras que los de las personas de 25 a 34 años se incrementó en 49%.

Pero las desigualdades continúan incrementándose en los Estados Unidos. La desigualdad es todavía inmensa y subsisten grandes disparidades por raza y clase social; por ejemplo, la renta promedio para los hogares afroamericanos fue de 39,490 dólares en 2016, mientras que los blancos registraron una renta promedio de 65,041 dólares; los asiáticos ganaron 81,431 dólares.

Pero como lo demostró un estudio en el gobierno del presidente Obama, los ricos se han hecho más ricos con la globalización, pues las familias más pobres, que representan un 20% del total, apenas ganan menos de 24 mil dólares, colocándose en peores condiciones que en 1999; lo cual indica que los ingresos de los más pobres no han progresado.

La tasa de pobreza se continúa situando por encima de la media; sin embargo, la Oficina del Censo ha señalado que la pobreza general está disminuyendo. La tasa de pobreza en Estados Unidos cayó a 12.7%, la más baja desde 2007, un año antes del inicio de la actual crisis económica mundial en 2008; y como las recientes cifras de pobreza en México (la magia de la cifras), el número de pobres en 2016 fue de 40.6 millones, 2.5 millones menos que en 2015.

El efecto del ObamaCare es evidente ahora. Un dato que debería considerar el presidente Trump es que, el porcentaje de estadounidenses sin seguro de salud durante todo el año también disminuyó en 2016 a sólo 8.8%, equivalente a 0.3 puntos menos que en 2015, menor al 13.3% de 2013; el menor de todos los tiempos de acuerdo a la Oficina del Censo; todo ello, en gran parte gracias a la ampliación de la cobertura bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio, el ObamaCare. Sin embargo, hay un total de 28.1 millones de estadounidenses excluidos del sistema de salud, en espera del mejor sistema prometido por el presidente Trump.

La desigualdad de los ingresos por genero sigue su marcha. En tanto que, la brecha entre los ingresos de las mujeres y los hombres ha continuado disminuyendo según los datos de la Oficina del Censo, pues aunque las mujeres siguen ganando 10 mil dólares menos al año que los hombres en promedio, sus ingresos han mejorado de acuerdo a la Oficina.

Pero los datos de la Oficina del Censo le dan elementos para arreciar los planes de salir del TLCAN a presidente Trump; pues si bien hay aumentos en los ingresos de la mayoría de los hogares  estadounidenses, la Oficina del Censo rebela que en el Medio Oeste parece estar olvidado en su desarrollo. Precisamente, esa es la región de los Estados Unidos que ha sido más afectada por la deslocalización de plantas industriales, la cual apoyó al presidente Trump en su campaña y frente a sus ciudadanos juró socar a los Estados Unidos del TLCAN y traer de regresos a sus empresas.

La Oficina del Censo ha traído buenas noticias para el presidente Trump, los estadounidenses y los inversionistas, pero no para México. Esos indicadores económicos, seguramente, harán que la Reserva Federal (FED) aumente sus tipos de interés y afecte a los empresarios mexicanos que han adquirido deuda en los Estados Unidos y al país; pero además, el presidente Trump tendrá elementos para justificar la salida del TLCAN frente a los estadounidenses.

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