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viernes, 21 de julio de 2017

Enfoque Global / China y Estados Unidos: La guerra que se avecina

José Luis Ortiz Santillán

Todo parece indicar que las relaciones chino-estadounidense se deterioran en lugar de fortalecerse. Hace a penas unos meses nos sorprendía el anuncio de un posible acuerdo comercial entre China y los Estados Unidos, luego nos encontramos con sanciones a bancos y empresas chinas por parte de los Estados Unidos y recientemente la voluntad del presidente Trump de imponer cuotas a las importaciones de acero chino.

Este miércoles las negociaciones de alto nivel entre China y los Estados Unidos sobre el acuerdo comercial fracasaron y, frente a las amenazas del presidente Trump de imponer cuotas o aranceles a las importaciones de acero, Beijing amenazó con represalias hacia Washington. De este modo, las dos potencias económicas y militares han pasado de las negociaciones a las amenazas; ambas partes ni siquiera se molestaron en redactar una declaración conjunta al final de la reunión bilateral y cancelaron sus ruedas de prensa, sin hacer ninguna declaración.

El presidente Donald Trump ahora no solo tiene de enemigos a millones de estadounidenses, a los líderes de países europeos que no ven con agrado sus políticas, sino al presidente Xi Jinping; a quien en abril pasado le puso la alfombra roja en Miami para buscar un mayor acercamiento y reducir el déficit comercial que ha llegado más de 309 mil millones de dólares a favor del milenario país.

Por supuesto, al presidente Trump y a sus negociadores, no les importó que China anunciara que había autorizado la venta de carne de Estados Unidos en su territorio ni las declaraciones del presidente Xi Jinping sobre la disposición de su país a abrir sus brazos a las empresas de servicios financieros como Visa, MasterCard, American Express, entre otras; tampoco que precisara que era una cuestión de tiempo para reducir los subsidios a las empresas y los derechos de aduana sobre la importación de automóviles ni su propuesta de reducir la participación de capital chino en cada empresa extranjera que invierta en China.

Antes de la última cumbre del Grupo de los 20 en Hamburgo, Alemania, el presidente Xi había llegado a Moscú para conversar con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, días antes de que éste último conversara con el presidente Trump. Bien podríamos decir que ahora el presidente de los Estados Unidos tiene como enemigos a dos rivales que podrían destruirlo, China y Rusia.

Pero el fracaso de las negociaciones comerciales de los Estados Unidos con China, sin duda, son un llamado de alerta sobre lo que le puede esperar a México en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en agosto próximo. Sí los Estados Unidos son capaces de darle la espalda a una potencia económica y militar como China ¿Qué le puede esperar a México?.

El desencuentro entre los dos gobiernos contrasta con la posición de los empresarios chinos y estadounidenses en el primer Foro de Líderes Empresariales, efectuado el martes pasado en Washington, donde desafiado a sus gobiernos hicieron un llamado para fortalecer la cooperación y el diálogo entre ambas naciones, flexibilizar la regulación de los mercados, trabajar en la protección de los derechos de propiedad intelectual y acceso a los mercados.

Por supuesto, para la salud del planeta y la humanidad sería mejor que las grandes potencias trabajaran de manera coordinada y cooperaran para superar los problemas actuales, pero ese propósito seguirá siendo un sueño por ahora, pues cada una de ellas tiene intereses particulares que impiden la cooperación internacional. Por ahora, sino las posturas se mantienen, una guerra comercial o de divisas podría trastocar el corazón de los Estados Unidos y su recuperación.

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