.

viernes, 21 de julio de 2017

¿Cómo construir un mejor país?

Fernando Hernández Marquina

En meses recientes, diversos partidos políticos y personajes han tomado los problemas que aquejan a México como bandera y mensaje, persiguiendo fines que no siempre están orientados al bien de los mexicanos. La negatividad y el pesimismo permean los discursos en medios y redes sociales, pero la realidad es que, aún hoy, no existen propuestas reales para solucionar dichos temas.

Como ustedes, vivo algunos de esos problemas y soy testigo de muchos otros; comparto con ustedes las mismas inquietudes, leo las mismas noticias, escucho las mismas opiniones, pero no puedo paralizarme preocupado por el futuro. Por ello, considero importante poner mi granito de arena. Aquí les dejo mi propuesta para construir un mejor México desde hoy:

Primero, evitemos el pesimismo. Los críticos y opinólogos siempre verán los escenarios más lúgubres, es lógico: en eso se basan para llamar la atención. No sólo dejan de lado las cosas buenas que pasan en México; con su negatividad, generan tensiones innecesarias y división entre las personas. Un ejemplo claro de ello es la especulación sobre el precio del dólar. Analistas y comunicadores colocaban su precio, en estos meses, por encima de los 25 pesos. Hoy vemos que se ha mantenido entre los 18 y los 19 pesos, en contra de toda predicción de los especialistas. Creer cabalmente en el discurso pesimista sólo nos lleva a matar la esperanza de un futuro digno para todos y promueve la inacción. Definitivamente, no coincido con ellos. Por el contrario, me parece importantísimo que sigamos en movimiento; hay que trabajar y construir el país que todos soñamos.

Segundo, debemos replantearnos la democracia como nuestro derecho y una importante responsabilidad. La participación ciudadana va mucho más allá de quejarnos en las redes sociales o en reuniones familiares, de compartir memes y sátiras del acontecer nacional. Va más allá, incluso, de presentarnos a las casillas el día de las elecciones. En su versión mínima, la democracia incluye todo eso, sí, pero involucra todavía más de cada uno de nosotros. Para alcanzar una democracia más sólida es importante la participación informada y el trabajo en conjunto de los ciudadanos. Ya hemos visto en Reino Unido y en EUA las consecuencias de una participación desinformada y la manipulación de la sociedad con noticias falsas y mensajes divisivos. Es importante asumir la democracia como un compromiso que conlleva cumplir con todas las responsabilidades que adquirimos como parte de la ciudadanía.

Tercero y más importante, reconstruyamos nuestra comunidad. La labor individual es importante, pero tiene mayor impacto si sumamos los avances y los logros de todos. Podemos comenzar conociendo a nuestros vecinos, intercambiando opiniones y reconociendo los problemas y necesidades que existen a nuestro alrededor, trabajando en conjunto para lograr metas que tracemos en sociedad. El renacer de la comunidad es clave para alcanzar una sociedad participativa, que puede solucionar los problemas y convertirse en una voz contundente al momento de exigir resultados. En Francia tenemos un gran ejemplo de la democracia: el 75% de sus ciudadanos participan activamente en las elecciones y se involucran en los temas prioritarios de su sociedad.

Es verdad: elegimos a nuestros representantes y gobernantes para que busquen soluciones a nuestros problemas, pero solemos dejar todo en sus manos sin involucrarnos. La vida pública, esa que pasa en tu calle, en tu barrio, en tu ciudad, en tu país y en tus instituciones, requiere de tu participación. Me sumo contigo para que empecemos, desde hoy, a construir un mejor México.

1 comentario :

 
Copyright © 2014 Libertas