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martes, 18 de julio de 2017

Cañazos / TLC y la diversificación de nuestro comercio


Arturo Bárcena Bazán*

Estamos a poco más de un mes de que inicien las pláticas entre Estados Unidos, Canadá y México para renegociar las cláusulas del Tratado de Libre Comercio que entró en vigor el primero de enero de 1994; es decir, hace 43 años en que las condiciones comerciales en el mundo han cambiado, con el surgimiento de una nueva potencia: China, con alrededor de mil 300 millones de habitantes y con un bloque de naciones, la Unión Europea, con el que se puede comerciar de manera más explícita. A estos países habría que agregar a los sudamericanos encabezados por Brasil, Argentina y Chile, sin olvidar a Japón e India, entre otros.

Las distancias se han acortado, los medios de transporte se han modernizado. Se acabaron las grandes travesías que duraban varios días por mar, ahora los aviones de carga han ido supliendo poco a poco a los grandes barcos cargueros, que todavía se ven en los puertos de Veracruz, Lázaro Cárdenas y Manzanillo, embarcando gran número de automóviles producidos en México.

Las grandes armadoras Ford, General Motors, Chrysler, Toyota, Mazda, Honda, Audi, Nissan, Kia, Fiat, Volkswagen y recientemente la firma china BAIC han hecho grandes inversiones en las fábricas que tenían en nuestro país, algunas han construido nuevas armadoras en México, país que cuenta con grandes extensiones para la agricultura, la ganadería, la minería incluso la artesanía, lo que nos hace un país atractivo para el comercio y para el turismo.

Cierto que Estados Unidos es nuestro principal socio comercial, con el que tenemos una frontera de más de tres mil kilómetros. Cierto también que actualmente, después de varios años de negociaciones, los camiones mexicanos con amplios contenedores ya pueden circular por las carreteras estadunidenses.
Con el TLC se eliminaron aranceles en agricultura, textiles e industria automotriz. En el primer semestre de este año el 76 % de la producción automotriz mexicana fue enviada a EU y en un 400 por ciento creció el comercio entre los tres países que integran el TLC.

Por ello, no podemos minimizar el comercio con Estados Unidos y Canadá pero ha llegado el momento en que no sólo comerciemos con el país del norte, sino que debemos diversificar nuestro comercio hacia otras naciones o bloque de naciones. China así lo ha entendido y lleva a cabo una dinámica política comercial con el resto del mundo.

El ´Presidente Donald Trump, en un acto de soberbia y prepotencia, declaró al tomar posesión el 20 de enero pasado que “ Queremos un TLC que beneficie a Estados Unidos o  nada” y aunque ha suavizado su postura no ha quitado el dedo del renglón. El Premio Nobel de Economía 2008, Paul  Krugman,  señaló al respecto que “es más probable que el Presidente de Estados Unidos Donald Trump provoque una tercera guerra mundial con Corea del Norte a que desaparezca el Tratado de Libre Comercio de América del Norte” y el tiempo le está dando la razón. En estos momentos las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte están en su momento más tenso, por las prácticas con misiles nucleares efectuadas por el país asiático.

El representante de la Casa Blanca para renegociar el Tratado de Libre Comercio, Robert Lighthizer ha indicado que las renegociaciones del TLC se iniciarán el l7 de agosto próximo, mientras que el secretario de Comercio estadunidense Wilbur Ross ha dicho que esa renegociación se iniciará hasta 2018. Las autoridades mexicanas consideran que será el próximo mes cuando se de inicio a esas negociaciones.

Según Lighthizer el próximo jueves 17  se publicaran los objetivos de Estados Unidos para modernizar el TLC, entre estos objetivos se incluirán los puntos que al respecto ha mencionado el Presidente Trump, así como una síntesis de las 12 mil 400 opiniones del público estadunidense sobre los objetivos para la renegociación referida, producto de consultas públicas.

Lighthizer anunció el viernes 12 de mayo pasado su compromiso de oponerse a la salida unilateral de Estados Unidos del TLC, indicó el senador demócrata Rom Udall. Y es que no solo perderían México y Canadá con la salida de Estados Unidos del TLC, los mismos estadunidenses resultarían perjudicados en su economía, tanto si salen del TLC como si se aumentan los aranceles de productos mexicanos que llegan a Estados Unidos, quienes pagarían el aumento serían los propios estadunidenses. Mencionemos que son dos mil 600 millones de dólares los que se intercambian en productos diariamente con EU. Este aumento de aranceles se discutirá en el próximo paquete fiscal de Estados Unidos, según considera Reince Prieus, jefe de gabinete del Presidente Trump.

Por su parte la delegación mexicana, encabezada por el canciller Luis Videgaray afirma que la renegociación del TLC debe darse de inmediato, antes de las elecciones presidenciales de México en el 2018 y de las elecciones intermedias de Estados Unidos. Deben estar tranquilos pues todo indica que las negociaciones se iniciarán el próximo agosto.

Facebook:  Barcena Bazan
Twitter: @abarceba

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