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martes, 9 de mayo de 2017

Cañazos / El Ejército contra los huachicoleros

Arturo Bárcena Bazán

Según informaciones del gobernador del estado de Puebla, el panista José Antonio Gail,  dos mil 500 militares y 500 elementos de la Secretaría de Seguridad Publica estatal, serán  destacados en la zona conocida como el “Triángulo Rojo” que abarca la zona limítrofe de los estados de Puebla y Veracruz donde los ordeñadores de ductos clandestinos de Pemex, conocidos como los huachicoleros tienen su centro de operaciones.

Es una zona sumida en la pobreza, cuyos habitantes han encontrado en la ordeña de ductos su modus vivendi, llegando ya al extremo de enfrentarse directamente, con armas de grueso calibre al Ejército, poniendo como parapeto a mujeres y niños, como  ocurrió recientemente en un enfrentamiento en que murieron cuatro soldados del Ejército Mexicano.

En CAÑAZOS del miércoles 26 de abril dimos a conocer que la ordeña de ductos se ha convertido en la tercer fuente de ganancias para la delincuencia que obtiene alrededor de mil 600 millones de utilidades mensualmente, al tiempo que Pemex tiene una pérdida de 30 mil millones de pesos. Los estados con mayor proliferaciones de ductos ordeñados son, decíamos, Puebla, Veracruz, Tabasco,  Oaxaca,  Hidalgo, Guanajuato, Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León.

En los últimos treinta días se han enviado a ropas del Ejército Mexicano para combatir la delincuencia en Baja California Sur, Quintana Roo, Guanajuato, Veracruz y ahora al  “ Rojo” donde hacen su agosto lo huachicoleros.

Lejos  de pensar en que el  regrese a los cuarteles, cada día es más apremiante su presencia para combatir a la delincuencia estatal, dado que los gobernadores no cuentan con policía adecuada para la prevención de delito y a que las zonas en pobreza extrema encuentran en la delincuencia su modus vivendi.

Hasta ahora, como sucedió en el rancho El Faisán de Cuitláhuac, Veracruz, que se informó pertenecía a un ex funcionario del ex gobernador Javier Duarte, se han decomisado gasolina robada por medio de tomas clandestinas. Fueron 80 mil litros los decomisados. En estas operaciones e detienen a ordeñadores, pero las cabezas principales, los que proporcionan protección, los que cuidan el trayecto que recorren los vehículos con gasolina robada, ellos permanecen en absoluta libertad, lo mismo que aquellos que compran la delincuencia robada .Caen los peces chicos, pero los gordos, los líderes de esta mafia de huachicoleros permanecen en libertad y así seguirán aún con la presencia dell Ejército, que utilizará artillería y helicópteros para desmantelar la red delictiva de ordeñadores de gasolina. Si acaso uno que otro detenido, uno que

otro lesionado por los estallidos e incendios que provocan la inexperiencia e ineptitud de los  huachicoleros, pero de acción preventiva, de detención de la s cabezas  de los líderes de esa ordeña,  nada se hará.

El Ejército comenzará una lucha que podría resultar estéril porque las autoridades competentes no van al fondo del asunto: los principales mafisos que utilizana la sociedad en extrema pobreza,, no van en contra d quienes compra y veden la gasolina arobada. E Ejército hará frente a los que miembros activos de la mafia del robo del petróleo, contra aquellos que son sorprendidos ordeñando, no irán contra quienes les pagan la ordeña o, por decirlo en otras palabras, los tienen asalariados en la productiva acción ilegal. Les pagan unos cuantos pesos y ellos venden lo robado a compradores ya designados.

Al Ejército habrá que acompañarlo con acciones de la PGR que lleven a la detención no de los campesinos que ordeñan los ducos, los cuales por su impericia causan incendios y son detectados y algunos detenidos. No la acción de la PGR es dar con aquellos que compran y distribuyen el combustible, solo así se pondrá  fin al negocio de mil 600 millones de pesos mensuales por concepto de ordeña y venta d gasolina robada.

Cuántos líderes huachicoleros han sido detenidos, cuántos está sujetos a proceso y cuántos han quedado en libertad, es un dato interesante que debe dar a conoce la PGR.

Mientras tanto, la Ley de Seguridad Interior sigue plácidamente durmiendo el sueño de los justos en el Congreso de  la Unión, ante el beneplácito de los  628 legisladores, entre diputados federales y senadores, que cobran puntualmente su sueldo y sus dietas. Así es México.

Facebook:  Barcena Bazan
Twitter: @abarcebab

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