.

miércoles, 26 de abril de 2017

Cañazos / Ayotzinapa, fosas, ductos clandestinos = impunidad

Arturo Bárcena Bazán

Estamos a cuatro meses de que se cumplan tres años de la desaparición  en Iguala. Guerrero, de 43 estudiantes  de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro  Burgos de Ayotzinapa, Guerrero. Hay más de cien detenidos entre ellos el ex alcalde  de Iguala José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda.

A ciencia cierta no se sabe qué pasó con ellos, no obstante que el pasado viernes 21 de octubre de 2016, fue detenido el ex jefe policiaco de esa ciudad Felipe Flores Velázquez, quien tenía bajo su mando a los presuntos policías que entregaron a los jóvenes a un grupo delincuencial, presuntamente el de Los Rojos que comandaba Gildardo López  Astudillo, “El Gil”, detenido el jueves 17 de septiembre de 2015.  Felipe Flores Velázquez es primo y compadre del ex alcalde, de quien recibió la orden de no permitir que los jóvenes estudiantes llegaran al lugar donde María de los Ángeles rendía su informe del DIF municipal.

Están todas las piezas para armar el rompecabezas de lo que sucedió el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, solo que las autoridades, según parece, han sido ineptas para armarlo.

Daños materiales han sido cuantiosos por las protestas de los padres de familia de los desaparecidos, viajes al exterior pidiendo justicia han sido varios, intervención de organismos internacionales para investigar qué sucedió han sido también varios, se han gastado más de 30 millones de pesos en las investigaciones de la PGR y  hasta la fecha lo único que se sostiene es la verdad histórica de la Procuraduría Generala de la República:  fueron quemados y sus restos arrojados a un río. A ciencia cierta , nada. Sólo impunidad y sin información sobre los adelantos del proceso que se sigue a los presuntos responsables.

Para el próximo mes de junio se tiene programada la llamada “Caravana del Sureste” en apoyo a los padres de los normalistas desaparecidos. Las actividades serán el 20 y21 de junio en Campeche; el 22 y 23 en Yucatán, el 25 y  26 en  Quintana Roo, y el 28 y 29 en Tabasco, según nos informo el organizador José Alberto Nech Tzec.

Si la PGR ha resultado ineficiente para resolver el caso Ayotzinapa, parece ser que lo será aún más en los casos de las tomas clandestinas de ductos de Pemex y en lo que se refiere al descubrimiento de fosas en los estados de Guerrero, Morelos y Veracruz, principalmente, donde se han hallado cientos de restos humanos sin identificar.

La información oficial: se investigará, pero no dicen cómo parar la ordeña de gasolina, los incendios  que ello provoca y sobre todo el quebranto económico para Pemex, que asciende a varios cientos de millones de pesos. Tan solo  en lo que se ha dado a llamar el Triángulo Rojo, en el estado de Puebla, los “huachicoleros” como se les llama a los ordeñadores, obtienen ganancias  por mil 600 millones de pesos al mes y en 2016, según Pemex, perdió por robos de gasolina la cifra de 30 mil millones de pesos.

En los estados de Puebla, Veracruz, Tabasco Oaxaca, Hidalgo y Guanajuato, en  el centro del país, y en Coahuila, Tamaulipas y Nuevo león al noreste, son las entidades donde más tomas clandestinas se han descubierto;han sido detenidos varios huachicoleros, pero de baja presencia.

Recientemente se informo que en el rancho El Faisán, ubicado en Cuitláhuac, Veracruz, a unos 20 kilómetros de Córdoba, se incautaron 80 mil litros de gasolina robada.El rancho es propiedad de un ex funcionario del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, el ex gobernador prófugo de la justicia.

 Los líderes y quienes les compran la gasolina robada, permanecen en su mayoría intocables. Si las tomas se han descubierto en la mayoría de los casos se debe a la imprudencia o impericia de los ordeñadores, que provocan incendios por lo que son detectados.

El otro asunto escabroso, que dormirá el “sueño de los justos” y no habrá de resolverse es el de las fosas clandestinas descubiertas principalmente en estos dos últimos meses en Veracruz, Morelos y en  Guerrero. Descubiertas no por investigaciones de inteligencia o policíacas sino por grupos de familiares y organizaciones sociales que se han dado a la tarea de saber qué ha pasado con los miles de desaparecidos en los últimos diez años en el país.

En Jojutla,  Tetelcingo, Xochitepec, en el estado de Morelos;  en Colinas de Santa Fe (por investigación de la asociación civil  Colectivo Solecito), al norte del Puerto de  Veracruz, se encontraron 120 fosas clandestinas, se exhumaron 250 cuerpos y   10 mil restos óseos en tan solo el 30% del terreno que ha sido explorado por lo que se presume hay más cadáveres.

 En el rancho El Limón, municipio de Tlalixcoyan a 25 kilómetros al sur del mismo puerto y donde hubo enfrentamiento entre policías federales y miembros del Ejército allá por la década de 1990 siendo procurador general de la Republica Ignacio Morales Lechuga, en este rancho  se encontró un “cementerio clandestino” donde los ejecutados eran descuartizados y posteriormente metidos en tambos de aceite hirviendo, y los restos que quedaban eran molidos o triturados utilizando una trituradora de caña y arrojados ala río Otapa.  El saldo total en el Rancho El Limón fue de 10 mil fragmentos rescatados, en su mayoría pedazos de hueso de 2 a 3 centímetros de tamaño Sólo cuatro personas fueron identificadas, dos de ellos jóvenes de Tierra Blanca, Bernardo Benítez y Joel Alfredo González, así como José Miguel Elvira Lozano y Ángela Mata Medina, que habían sido secuestradas.

Las investigaciones en el Rancho El Limón comenzaron en los primeros meses de 2016.
En Chilapa, alrededor de Puerto de Acapulco,  en las Costas Chica y  Grande también han sido encontradas fosas clandestinas con decenas de cadáveres.

Todo lo que aquí hemos escrito y mucho más tienen un solo común denominador: la ineficacia en las investigaciones y, por consiguiente, la impunidad.

Facebook:  Barcena Bazan
Twitter: @abarcebab

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas