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martes, 11 de abril de 2017

Arranca el Remate de Libros en el Auditorio Nacional

Público con mucho o poco dinero, libreros de provincia que se llevan cajas de libros a sus entidades de origen, maestros y estudiantes, se dan cita esta tarde para adquirir libros clásicos y de reciente edición de temas y autores variados, en el XI Remate de Libros del Auditorio Nacional.

De acuerdo con el secretario de Cultura de la capital del país, Eduardo Vázquez Martín, los asistentes a la venta conforman “una fiesta de encuentro entre las letras, los autores, y los lectores, la cual tiene un origen multifactorial, como la falta de librerías y la corta vida de los libros en las mesas de novedades de esas tiendas".

Vázquez Martín situó el origen de los remates de libros en la carencia de librerías. “En la Ciudad de México, quienes pasamos de cierta edad, recordamos que antaño visitábamos numerosas librerías en las que hallábamos acervos fundamentales de la literatura clásica, americana y latinoamericana, no sólo novedades”.

Hoy, existen pocas librerías en la Ciudad de México y menos aún las hay en provincia, y así, la carencia de librerías provoca que los pocos metros cuadrados destinados a la exhibición se dediquen a las novedades, y con sólo ese segmento de la producción nacional se llenan las librerías que tiene la capital.

Esas novedades desplazan a los acervos importantes hasta la frialdad, oscuridad y muchas veces humedad de las bodegas. Son acervos, a veces de enorme valor literarios, “con los cuales el lector se construye una idea de lo que es la literatura en ciencia, literatura, novela, poesía, letras infantiles y juveniles y más géneros”.

El secretario señaló que sería una tragedia que todos los miles y miles de volúmenes que ahora se ofertan en el Auditorio Nacional fueran desechados o hechos confeti, o se murieran de tristeza en las bodegas, “esperando al lector con el que estaban destinados a vivir tal vez por muchos años”.

Muchas veces, a lo largo de estos años de remate, miles de libros han salido a la luz luego de permanecer, incluso, varias décadas en bodegas. “Al salir, uno siente como si ellos respiraran y sonrieran ante la expectativa de encontrarse con el lector que los va a hacer vivir, porque los libros sienten, porque están vivos”.

El entrevistado hizo una analogía al mencionar que los libros son como partituras. “El lector es como el músico y en la medida que el lector interpreta el libro, el libro vive; el libro cerrado es un libro que tiene una vida latente, pero en estado de coma, y nace hasta que alguien lo abre y lo hace renacer”.

“Injustamente, muchos libros extraordinarios pasan escasas semanas en las librerías y se les abandona en bodegas. Ellos demandan a gritos una oportunidad de encontrarse con sus lectores y estos remates son la posibilidad que ambos buscan”, acotó al recordar que el remate este año se realiza del 11 al 18 de abril.

Durante una entrevista con Notimex, el responsable de la política cultural de la Ciudad de México señaló que el remate se ha convertido en un espacio ciudadano de gran dignidad y gran valor, en el que los libros prácticamente “buscan a su lector”, pues el visitante observa y no falta el epítome que lo atrape a la primera mirada.

Los ojos se van detrás de un libro en especial, o de varios, y el precio no es impedimento para salir del Auditorio Nacional con dos, tres, cuatro, cinco o más títulos bajo el brazo o en una bolsa, pues las rebajas val del 50 y al 80 por ciento sobre el precio de lista de las publicaciones, comentó.

Explicó que en México, a pesar de lo que los escépticos puedan señalar, “se lee mucho, y más se habrá de leer en la medida que los titulares de las instituciones encargadas de la educación, del arte, de la lectura y de la promoción del libro hagamos nuestro trabajo y hagamos posible el encuentro del libro con el lector”.

Un total de 250 expositores con más de 700 sellos editoriales, participan en el remate organizado por la Secretaría de Cultura capitalina junto con la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem). Con 10 ediciones anteriores, esta venta, dijo, “se consolida como la mejor opción para adquirir libros con grandes descuentos”.

Con entrada libre de las 11:00 a las 19:00 horas, el público encuentra alguna publicación de su interés, ya que hay libros de todos los géneros, como literatura infantil y juvenil, narrativa, cuento, poesía, ensayo y ejemplares con temas especializados, como biografías, medicina, fotografía, diseño y arquitectura, entre otros.

Este esfuerzo único, dijo, permite garantizar a los sellos editoriales afiliados o no a la Caniem, e independientes, el cumplimiento de lo establecido por la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, que mandata fortalecer la cadena productiva del libro y alentar el acceso a la lectura, acotó el funcionario.

El Gran Remate de Libros da la oportunidad al público de acceder a publicaciones que quedan desplazadas de las mesas de novedades en las librerías, así como aquellas relegadas en las bodegas de las editoriales, y les permite llegar a manos de lectores ávidos que encuentran ejemplares en excelente estado.

Para Vázquez Martín, el remate no sólo es esencial para incentivar a la cadena del libro como lo ordena la Ley, también da la oportunidad de programar actividades artísticas y culturales que inciden en el fomento a la lectura y el acceso al libro a todos los públicos. Así se garantiza el pleno ejercicio de los Derechos Culturales.

Además de las ofertas durante el XI Remate de Libros se celebra a aquellos libros que cumplen 50 años de haberse publicado, entre los que destacan “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez, “Blanco”, de Octavio Paz, “Anagnórisis” de Tomás Segovia, y “La ley de Herodes”, de Jorge Ibargüengoitia, entre otros.

Con charlas y lecturas, durante esta edición también se rendirá homenaje a tres escritores latinoamericanos: Ricardo Piglia y Eusebio Ruvalcaba, fallecidos este año, y al poeta Oliverio Girondo, a 50 años de su partida, y para conmemorar a los libros y sus escritores, también se desarrollarán mesas de discusión y charlas literarias.

Dentro de la amplia programación hay actividades lúdicas para todos. Para los niños, el Programa Libro Club de la Ciudad de México cuenta con un Centro de Lectura en colaboración con Secretaría de Cultura federal, y junto con Inventores Culturales se organizan lecturas, narraciones, cuentacuentos, animaciones y talleres.

Para los jóvenes y adultos hay lecturas en voz alta, lecturas dramatizadas, intervenciones escénicas y charlas en torno a distintos temas, entre ellos “La astronomía y la literatura”, “Ciencia ficción”, “Música y literatura”, “Literatura fantástica”, “¿Por qué la literatura de horror? Una aproximación psicológica”, y “Poesía de mujeres y jazz”.

Como cada año, se fomenta el acercamiento entre lectores y escritores. Ahora estarán los autores Artemio Ríos, Becky Rubinstein, Bernardo Esquinca, Bernardo Fernández "BEF", Eduardo Antonio Parra, Emiliano Pérez Cruz, Laura García Arroyo, Mariana H, Oscar de la Borbolla y Pakita Andueza, entre otros.

Además, todos los días se llevan a cabo dos conciertos del Órgano Monumental en la sala del Auditorio Nacional, a las 15:30 y 17:30 horas, mientras en el Foro “Sergio González Rodríguez” se presentarán los músicos y cantantes Leonor Arreaga, Damián Marrún, Bere Contreras y Brenda Rosh.

Otro espacio dedicado a la música es el Foro “Plata Quemada”, donde hay desde rock alternativo, ska, punk, hip hop y jazz, hasta cumbia-tropical con las bandas Cachivaches, Hum, Voces Talento Faro de Oriente, Tropikillers, Jorge Todd, Monedita de Oro, Son Fino, Jorge Fernández Trío y Adiós París.

Fuente: Crónica.

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