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jueves, 27 de abril de 2017

¿A Trumpadas?

Fernando Schutte Elguero

Existe un fenómeno impresionante llamado Donald Trump. Éste ha venido a ser el alivio más grande para el gobierno mexicano; hoy todo es culpa de él sin darnos cuenta que no es que no subestime, desestime u odie, sino que nos pone en el lugar que él cree que tenemos. Desde sus amenazas, el pueblo y el gobierno mexicano se sintieron agraviados y cualquiera podría pensar que por ello pueblo y gobierno están más unidos, cuando en realidad esto sólo ha servido para demostrar que nuestra política exterior es cada vez más deficiente; y en cuanto a la política interior ni hablemos, ya que es obvio que cada vez es más claro que estábamos mejor cuando estampábamos peor. Si bien es verdad que Trump es un tipo inescrupuloso, también lo es que él pretende defender a su pueblo a costa de lo que sea, así sea de su propia imagen, devastada o no.

Hay cosas en las que el presidente Trump se equivoca, una de ella tiene que ver con que su desprecio por los latinoamericanos podría llegar a ser lo que acabe con sus ideas nacionalistas. Amenazar a las empresas estadounidenses si siguen invirtiendo en México y no lo hace en su país traerá graves consecuencias a su economía. La mano de obra mexicana es mucho e injustamente más barata, y utilizar la mano de obra de los estadounidenses acarreará que los costos se eleven. Esto generará inflación para nuestros vecinos del norte, pero, además, Estados Unidos está pensando al revés.

Si ese país no quiere migrantes lo mejor para arraigar a la gente en sus países es ofreciéndoles oportunidades, ya que de otra manera, con muro o sin él, la gente tratara de ir a donde estén los empleos; en cambio, si los empleos y el bienestar se pudiera generar en México, la gente no emigraría. Entiendo que es imposible que Estados Unidos pueda acoger a la cantidad de migrantes que buscan el sueño americano, pero si la gente no tiene opciones en su propio país, irá a buscarlas en donde éstas se encuentren.

Por otro lado, ojalá dejáramos ya de quejarnos de Trump y empezar a ver nuestras opciones y responsabilidades; es vetada la idea de que México es una economía dependiente de los norteamericanos y no dejaremos de serlo hasta que existan políticas públicas serias y sin distingos partidistas, mientras la corrupción sigacampeando en México. Nuestro país no crecerá lo suficientemientras la educación, en todos sentidos, sea tan aberrante;los ciudadanos mexicanos no encontraran refugio en un nacionalismo (bien entendido) mientras nuestros políticossigan denostándose entre sí y la política ¡no tenga capacidad de gestión!

A trumpadas no nos arreglaremos ni entre nosotros, ni con nuestros vecinos. Seguirle el juego es absurdo, busquemos otros mercados y estemos bien preparados para ello, con educación y las competencias necesarias para estar a la altura.

@fschutte

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