.

lunes, 13 de marzo de 2017

La Cueva de la Hidra / Muro adentro

Margarita Jiménez Urraca

Ya pasó el Día Internacional de la Mujer y las cosas volvieron a su rutina. Lindas, buenonas pero esbeltas, femeninas, a la moda, y claro, muy profesionales e inteligentes que destacan. Primero guapas, después talentosas. Mujeres que salen a trabajar, crecen a sus hijos y esperan el regreso del migrante o del hombre que las abandonó mientras viven en un régimen laboral que les permita cumplir con el doble papel. Las ancianas con su soledad, sin recursos, enfermas, olvidadas o si les va mejorcito, “cuidando a sus nietecitos”. Niñas también solas, educadas por la tele, abusadas, bulleadas en la escuela, juzgadas en su casa y por su comunidad, convertidas en madres a los trece años, mujeres indígenas olvidadas, figuras decorativas de la política de inclusión, también solas o sometidas que son canjeadas para entregarlas en matrimonio por un par de bultos de grano. Claro, hay mujeres que tienen familias felices, integradas, que no se ocupan de las que padecen la realidad cruenta. El muro sigue adentro. Y qué decir de las empleadas domésticas que ayudan en casa a las mujeres que trabajan fuera: las profesionales, las empresarias, las investigadoras, las políticas, sin ellas no podrían hacerlo, las dos hacen equipo: las de origen marginal y las oficialmente productivas.

De las estudiantes suele decirse que van a las universidades a buscar marido, pero no sólo lo dicen los hombres, sino muchos maestros, mamás y papás. El muro está adentro.

No debemos olvidar a las heroicas mujeres migrantes que abandonaron todo, pasando por riesgos, carencias y dificultades, que superaron la circunstancia con sus hijos y por ellos, y hoy viven amenazadas por el Presidente Trump que como se sabe no es amigo de las mujeres.

Mujeres matemáticas, físicas, biólogas, científicas, escritoras, poetas, pintoras, arquitectas, músicas, a las que se tacha de aburridas y para quienes el camino para destacar, cuesta más. Hay otras, las amas de casa a quienes hoy se les cuestiona porque nunca han trabajado, cuando han sido pilar de no pocas familias, han cuidado de los abuelos, de sus hijos y de sus nietos haciendo hogar, lo que pocas veces se ve, sin recibir ninguna paga por ello. Ese es el muro adentro que vive la mujer hoy día en México. El prejuicio, las políticas públicas que las incluyen y la realidad social que las excluye. La paridad política, simulación: el muro adentro.

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas