.

lunes, 6 de marzo de 2017

Cañazos / Mucho optimismo electoral

Arturo Bárcena Bazán

El sábado pasado el PRI conmemoró el  88 aniversario de su fundación, allá por 1929. Como era de suponerse todas las frases fueron de triunfalismo y de unas exitosas elecciones para el próximo junio. El primer priista del país, Enrique Peña Nieto, afirmó tajante que “el PRI es un partido que sabe acordar, que pacta para gobernar y para transformar, pero nunca pactará para dejarse derrotar”. No más faltaba que el tricolor reconociera de antemano que perderá tres estados más y la mayoría de 212 municipios en Veracruz, así como tres Congresos Locales.

“Vamos por cuatro triunfos contundentes en las elecciones del 2017”, decían ufanos los priistas reunidos en la sede nacional del tricolor.

Todo parecía acorde con la unidad que presentaban, pero flotaba en el ambiente una nubecilla de inconformidad dentro de los militantes priistas, inconformidad que empieza a dejarse ver, como es el caso de que no obstante que el líder priista Enrique Ochoa Reza declaraba hace unos días que José Murat Casab, ex gobernador de Oaxaca, sería el próximo líder de la CNOP, la división y el descontento interno hizo que pusiera freno y en lugar del oaxaqueño se designara al senador Arturo Zamora como líder de la CNOP, al tiempo que Murat era designado como presidente de la Fundación Colosio, un puesto también afín para hacer polaca rumbo a las próximas elecciones.

Otros nombramientos dentro del PRI se dieron en las personas de Claudia Ruiz Massieu, sobrina del ex presidente Carlos Salinas de Gortari y gente del líder Ochoa Reza, como secretaria general del partido, quien así se liberó de Carolina Monroy del Mazo, la mexiquense que fue puesta como cuña de Manlio Fabio Beltrones. También en el Organismo Nacional de Mujeres Priistas hubo cambio: la senadora por Coahuila Hilda Flores Escalera asumió el cargo de presidenta en lugar de Diva Gastélum.

Pero si en el PRI hubo pequeños temblores, dentro del PRD cada día se avecinan temblores de mayor intensidad. El equipo de Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y  aspirante del PRD a la candidatura para la Presidencia de la Republica en 2018, está viendo como su equipo de confianza se va desmoronando día a día. Miguel Ángel Barbosa, Leticia Quezada, Mario Salgado y en fecha próxima la diputada federal Tania Victoria Arguijo Herrera, son algunos perredistas que se han pasado a las filas de Morena, de Andrés Manuel López Obrador, a quien han acompañado en algunos mítines  Es cierto que Mancera no está afiliado al PRD, pero con esas siglas  compitió y ganó la Jefatura de Gobierno y con ese mismo partido aspira a contender en las elecciones del 2018.

En esta semana, le surgieron oficialmente dos contendientes a Miguel Ángel Mancera en las personas de dos gobernadores actuales, lo que viene a demostrar que las ambiciones en el Sol Azteca están a la orden del día, pues ya los aspirantes a la candidatura hacen caso omiso de su presidenta Alejandra Barrales, quien en meses próximos termina su cargo al frente del PRD.

Silvano Aureoles Acosta, quien derroto a “Cocoa” Calderón, hermana del ex presidente Felipe Calderón en las elecciones por la gubernatura de Michoacán en 2015, aspira ser el abanderado del Sol Azteca en las próximas elecciones presidenciales y derrotar a la esposa de don Felipe, Margarita Zavala, si esta es finalmente  la candidata del PAN.

El destape de Silvano Aureoles no cayó nada bien en  Michoacán, según pudimos constatar en la visita que hicimos la semana pasada a ese estado. Primero que gobierne, que nos cumpla, que acabe con la inseguridad, decían algunos de los entrevistados. Rosa María de la Torre, diputada local priista, considera inaceptable que el gobernador se haya destapado, porque no le hace bien a la gobernabilidad de la entidad ese acto, que “es poco ético”, recalcó. Michoacán está en una situación muy complicada, tanto financieramente como en materia de seguridad.

María Macarena Chávez Flores, diputada panista  prevé conflictos para nombrar a quién deberá hacerse cargo del Poder Ejecutivo Estatal, en caso de que Aureoles deje el cargo para contender por la candidatura del PRD.

Los empresarios también criticaron el prematuro destape del gobernador. Gustavo de Hoyos, presidente nacional de Coparmex  considera que “Silvano Aureoles antes de pensar en el 2018 deberá concluir con éxito el año en curso”. Añadió que los actores políticos no deben distraerse de las funciones que les corresponden. Ahora el gobernador michoacano deberá definir si pide una licencia temporal por tres meses, prorrogable 90 días o si pide licencia definitiva. En el primer caso demostraría que no tiene la certeza de resultar triunfador en las elecciones internas de su partido, prevé una posible derrota y en este caso regresar a gobernar el resto del sexenio, con todo el daño causado por su licencia temporal.
El Caso de Graco Ramírez Garrido Abreu, gobernador de Morelos es aún más patético. Llegó al gobierno de Morelos con apoyo de la ciudadanía, a la que le prometió que durante su gobierno cambiaría la entidad. Es el caso que la autopista que prometió terminar, que va de Oacalco a  la autopista México-Cuernavaca, kilómetro 70, no la ha terminado: lo mismo pasa con la carreta Siglo XXI, de Jantetelco a la autopista del  Sol. Las obras materiales del Mercado López Mateos en la capital del estado fueron solo una promesa de campaña, incumplida. El segundo piso del libramiento de la autopista de El Sol, se convirtió tan solo en una ampliación, sin señalamientos adecuados y para ello contó con el apoyo de la SCT.  La seguridad en el estado brilla por su ausencia .No hay semana en que no haya homicidios dolosos, secuestros, extorsiones, amenazas, incluso al responsable de la seguridad estatal, Jesús Alberto Capella,  reconoce ser víctima de amenazas del crimen organizado, según nota publicada en la página 12 del diario EL Universal, del sábado pasado.

Además el gobernador ha protegido a su hijastro, a quien ha colocado como líder del PRD en Morelos y a quien impulsa para ser candidato a la gubernatura de Morelos, lo que ha provocado divisionismo y malestar dentro del Sol Azteca, partido que según los morelenses  no tiene la más mínima posibilidad de ganar las próximas elecciones.

Hay que tomar en cuenta que Graco Ramírez se distanció de Andrés Manuel López Obrador por ser Graco partidario de ir en alianzas con el PAN, cosa que reprueba Morena. Así que ahora con su cargo de presidente de la Conago,  Graco Ramírez ha aprovechado para buscar alianzas con algunos gobernadores panistas rumbo al 2018. Solo que no hay que olvidar que Graco ha sido un acérrimo enemigo de Felipe Calderón, así que una alianza con el blanquiazul de parte de Graco se ve muy difícil.
Graco al referirse a López Obrador dice que  el líder de Morena “quiere que nadie opine contrario a lo que él diga. La única voz es la de él” dice Graco. Y él no se mordíó la lengua en su trato con el rector de la Universidad de Morelos, con el obispo del estado o con el presidente municipal de Cuernavaca, a quienes hostiliza por no ser afines a su forma de gobernar y nepotismo.

Silvano y Graco deberían hacer valer la influencia que presumen tienen en el PRD para lograr que ese partido tenga ya un candidato a la gubernatura del Estado de México y no estén peleando los cinco  precandidatos mexiquenses como perros y gatos.

La ambición personal es primero, no cabe duda. La ciudadanía michoacana y morelense pasa a un segundo  o último término.

Facebook:  Barcena Bazan
Twitter: @abarcebab

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas