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martes, 7 de febrero de 2017

Cañazos / Campo y sector minero

Arturo Bárcena Bazán

Junto  con el sector energético, las remesas y el turismo; el campo, el sector minero y la industria automotriz serán determinantes en el desarrollo del país en este difícil 2017.

Se pasaron los doce meses del 2016, los periodos ordinarios y extraordinarios del Congreso de la Unión y no les alcanzó el tiempo a nuestros distinguidos 628 legisladores para analizar, aprobar y enviar al Ejecutivo la Ley de Reforma al  Campo, prometida en varias ocasiones por el Presidente de la República Enrique Peña Nieto. Esos 128 legisladores, la mayoría de provincia, no han alcanzado a comprender la importancia que tiene el campo para la economía del país. Un campo productivo, con alta tecnología y comercialización real y  a precios justos, tanto en el mercado nacional como en el internacional, sería una de las piedras claves para el progreso de México.

En los primeros treinta días de este año, ya los campesinos se manifestaron en contra del gasolinazo y en Quintana Roo los campesinos, los comisariados ejidales protestan por la burla que les hicieron las autoridades federales al pagarles mil pesos, sí mil pesos, a cada campesino que resultó afectado en su cosecha con motivo de fenómenos meteorológicos ,sobre todo inundaciones a causa de los ciclones Fue necesario que  bloquearan la carretera federal Chetumal-Cancún para recibir esa mínima cantidad de parte de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Rural.

Cada  año, el presupuesto para el desarrollo del campo va hacia abajo  y lo  que es peor, no existen inversiones para tecnificarlo; un sistema de riego tecnológico sería lo máximo para el campesino que en muchos estados del país  ve como su cosecha está sujeta al temporal que exista en esas regiones. Sequía e inundaciones son sus peores plagas.

El caso de los cañeros es aún peor, pues además de estar sujetos al temporal tienen que lidiar con los dueños de los ingenios que han vuelto a pasar a manos de particulares, que compran la caña al precio que ellos fijen, con el beneplácito de los líderes cañeros que se enriquecen a costa de los cañeros. El secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentos (Sagarpa) José Calzada Rovirosa, afirmó a principios del año pasado que por primera vez en los últimos diez años México logró un superávit en la balanza agropecuaria y pesquera de mil 617 millones de dólares, con exportación de 400 litros de tequila por minuto, la venta de 1.5 millones de toneladas de aguacate y el récord de ventas internacionales de carne de bovino, sandía, melón, mango, nueces y  papaya.
Se recibieron mil 617 millones de dólares. La pregunta sería  ¿de esta cantidad cuánto llegó al productor original, al campesino que siembra y cultiva su tierra, cuánto a los intermediarios y cuánto a los  grandes empresarios, que son el punto final de  la cadena de exportación?

 Porque por exportaciones agrícolas  se han llegado a alcanzar cifras superiores a los 26 millones de dólares; de esa cantidad el campesino no los disfruta. Son datos oficiales de la Sagarpa. En abril pasado la Sagarpa anunció el lanzamiento de dos apps para productores del campo. Bien, sólo que muchos de ellos ni a computadora llegan y menos a conocer los mecanismos que les ofrece el gobierno federal para su progreso. Los que sí conocen de ello son los intermediarios y los empresarios del final de la cadena de producción. De ahí que se haga necesaria la creación de un organismo que compre directamente al campesino a precios justos, que procese el producto agropecuario y lo exporte con beneficios para los tres involucrados en esa cadena producción -comercialización. Pero ¿ cuándo será esto?. Realmente ha sido benéfico para los productores primarios, para el campesino que siembra y cosecha su tierra, la labor de Financiera Rural  -un mil 800 millones- otorgó en créditos, pero la mayoría fue para campesino pudientes  -hasta el ex secretario de Agricultura,  el guanajuatense Usubiaga, alcanzó crédito- , y de mediana producción. No fueron créditos  para campesinos hundidos en la miseria y el  Fideicomiso Instituido en Relación con la Agricultura (Fira)  anunció en abril de 2016 que se destinarían 11,400 millones de pesos para promover el campo. Se da crédito a los campesinos con una tasa del 7% anual y de 6.5% para las mujeres del campo, pero vuelvo a repetir: el problema está en los magros pagos de su cosecha, en la desproporción de  la cadena producción-comercialización.

Ahora con la llegada a la Presidencia de  Estados Unidos, del republicano Donald Trump, las exportaciones de productos del campo se ven amenazadas. Es un mercado de más de 22 mil millones de dólares anuales.

Desde Lázaro Cárdenas, el primer impulsor del campo, han pasado 13 presidentes de la República y el campesino sigue en el atraso económico, es explotado, ahí está el caso de los jornaleros de Sonora y el campo se pierde si no hay cosechas a causa de las sequías o inundaciones. Tan solo en Caanhumil, en el municipio de Bacalar, allá en lo más al sur de la República Mexicana, perdieron hace unos meses casi 100 hectáreas de  siembras, principalmente de maíz y calabaza. Después de meses de lucha recibieron la irrisoria cantidad de un mil pesos por hectárea.

El sector minero,  otro en el que se tienen esperanzas para este 2017, en menor medida también se ha visto afectado por la situación económica del país, es un sector que también depende de la importación y es un sector con fuertes disputas sindicales. Pero además, es un sector de empresarios poderosos que no cuidan el medio ambiente y continuamente provocan daños al ecosistema, al medio ambiente y a las aguas de los ríos.

Desde hace dos años se han venido postergando varios proyectos mineros, debido a los bajos precios de los metales en los mercados internacionales. En este año, con la actual paridad dólar-peso, los empresarios mineros esperan obtener fuertes ganancias. Las inversiones en el sector minero en los últimos tres años son de alrededor de diez mil millones de dólares, según estima Sergio Almazán, de la Cámara Minera de México.

En noviembre de 2016, Fernando Alanís, director de Industrias Peñoles y Octavio Alvarez, director de Fresnillo PLC ,afirmaron que el 2016 fue un año difícil para la minería y  este año se avizora complejo; no obstante el sector minero seguirá invirtiendo para contribuir al fortalecimiento interno, de ahí parte del optimismo minero para este difícil año.

Durante 2016 se dio el cierre de alrededor de 400 empresas de exploración, lo que podría  provocar que a corto plazo no haya nuevas reservas, teniendo una caída del 8.5 por ciento según datos  del Inegi. Esto ya está contemplado por la Cámara Minera de México y de ahí su proyecto de inversiones y exportaciones con pago en dólares.

Lo positivo, coincidieron  los directivos de Peñoles y Fresnillo, es que no obstante la  caída de los precios  se mantuvieron y crearon nuevos contratos bilaterales con la Unión Europea, lo que hace esperanzador este 2017, a pesar de las amenazas a la importación hacia Estados Unidos, del Presidente Donald Trump.

Oro, plata y acero, México ocupa el decimotercer lugar entre los países productores de acero con 18.2 millones de toneladas por año, son los principales productos mineros mexicanos, con aceptación en el extranjero.

Igual que como sucede con el campo, en la minería los grandes consorcios dañan a  los pequeños artesanos mineros, como sucede con los cobreros de Santa Clara del Cobre, en Michoacán, que a martillazos forjan sus piezas, mientras que los grandes empresarios las forjan en serie, utilizando la más alta tecnología, haciendo que los precios bajen y no sea costeable para los artesanos rústicos y privados.
En su momento, el Sistema de Administración Minera de la Secretaría de Energía indicó que Peñoles, de Alberto Baillares, Grupo México de Germán Larrea y Minera Frisco, de Carlos Slim y otras empresas extranjeras recibieron en concesión 97 millones 800 mil hectáreas mineras, desde el gobierno de Carlos Salinas, pasando por los de Zedillo, Fox, Calderón, todas ellas amparadas por 42 mil 768  títulos de concesión.

Otro sector en el que se tiene confianza en este 2017  es el sector automotriz,no obstante las amenazas de altos impuesos paa las fábraicas estadauidenses establecidas en México y a aquellas que ´piensen en aumentar su capital en nuesaaro país, de parte d DonaldtRUMP.

Los funcionarios de México no deben pensar únicamente en Estados Unidos, ahí está Canada, el resto de America Latina y también Europa y los países asiáticos, a raves de la fabraicación de autopartes para vehículosque se fabrican en China, Corea y Japón principalamente.

La Saociación Mexicana de la Industria Automotriz, ha señalado que México podría ñdemandaatr ante la Organización Mundial de Comercio si el nuevo gobierno de EU pone un ñarancel del 35% a los podaructos auatomotrices de México.

Facebook:  Barcena Bazan
Twitter: @abarcebab

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