.

lunes, 27 de febrero de 2017

Cañazos /Algo permanece en la oscuridad

Arturo Bárcena Bazán

Mientras que en Estados Unidos el Presidente Donald Trump permanece haciendo énfasis en la construcción del muro en la frontera con México y en la expulsión de indocumentados, aquí en México se recibió al  secretario de Estado Rex Tillerson  y al secretario de Seguridad Interna ,John Kelly, quienes incluso ante el Presidente Enrique Peña Nieto hablaron en tonos amistosos, de cooperación y reconocimiento a México.

El Presiente Peña Nieto recalcó una vez más la unidad que debe existir entre los mexicanos, en momentos en que “el país está  a prueba”.

Pero esa unidad no se ve entre algunos miembros de la clase empresarial y algunos adinerados mexicanos; según datos del Banco de México, en 2016 los mexicanos buscaron mejores rendimientos financieros en el extranjero  por una cantidad de 24 mil 438 millones de dólares, casi se duplicó la cantidad que mantuvieron fuera del país en 2015, que ascendió a 12 mil 853 millones de dólares.  La cifra de 2016 fue la  más alta de salida de capital durante el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto. En el último año del gobierno de Felipe Calderón la cifra que salió de México fue de seis mil 270 millones de dólares, un año antes, el 2011, la suma alcanzó tan solo los tres mil 670 millones de dólares.

Por otro lado, la Inversión Extranjera Directa (IED) a México en 2016 decreció a un 5.8%  en relación con  2015, alcanzando los 26 mil 700 millones de dólares, cuando un año antes,  la inversión extranjera en nuestro país fue de33 mil 200 millones de dólares. Y eso que durante todo 2016, las autoridades federales mexicanas daban información de grandes inversiones en nuestro país, inversiones que decían no tenían precedente. En 2013, la inversión extranjera alcanzaba alturas insospechadas al sumar 47 mil 500 millones de dólares; es decir, en tres años la inversión extranjera en México cayó casi un 40%.

Ante la amenaza del Presidente de Estados Donald Trump, de suspender el programa Iniciativa Mérida, firmado en 2007 por los Presidentes Barack Obama y Felipe Calderón, con el objetivo de luchar contra el narcotráfico en nuestro país y la exportación de drogas hacia el vecino del norte, el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong fue tajante en sus declaraciones.

 “México no tiene ningún problema en que Estados Unidos retire ese apoyo, ha pasado el tiempo en que México dependía en muchos sentidos de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, ahora ya no, porque afortunadamente ya contamos con capacidades en materia de seguridad y migración”, indicó Osorio Chong. Como dice un dicho muy mexicano ”no nos asustan con el petate del muerto”. México, se intuye, no está para aceptar presiones de EU.

El monto de dinero que suspendería Trump como ayuda a México sería de alrededor de mil millones de dólares, y se especula que esa cantidad sería destinada para construir el famoso muro en la frontera con México, muro que según Trump   comenzará a hacerse realidad en abril próximo, cuando den inicio la licitación y adjudicación de contratos para su construcción. El próximo lunes 6 de marzo, se dará a conocer el diseño y construcción de varios prototipos de estructuras de muro.

Para pensarse lo que escribe el colega Agustín Gutiérrez Canet en su columna  “Sin Ataduras”, publicada en Milenio el sábado pasado. Dice Agustín  refiriéndose a la migración que existe en la frontera sur de nuestro país: "México cedió soberanía al adoptar el concepto responsabilidad compartida y aceptar militarizar la frontera sur del país… sin soberanía migratoria, México renunciaría a ejercer el control exclusivo de la migración y se sobajaría como agencia mexicana sucedánea a la autoridad migratoria estadunidense… la cesión de soberanía unilateral de México en materia migratoria tampoco se justifica como moneda de cambio en una eventual negociación con Estados Unidos”- Para pensarse.

Ante ello toman relieve las declaraciones del nuevo embajador de México ante Estados Unidos, Gerónimo Gutiérrez, quien ha señalado que la relación con Estados Unidos no se basa en Donald Trump, Presidente que merecerá respeto en la misma medida  en que también lo otorgue a nuestro país.
 Como apuntamos en el título de esta columna, algo permanece en la oscuridad, sobre todo  en lo que respecta a salida de capital mexicano, la baja en la inversión extranjera y la migración  en la frontera sur de nuestro país.

Facebook:  Barcena Bazan
Twitter: @abarcebab

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas