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lunes, 2 de enero de 2017

Comentando / ¿Cómo se le llama a quien no honra su palabra?

* Mendigar el voto, para no cumplir promesas, indignidad de los políticos

Luis Repper Jaramillo*
lrepperjaramillo@yahoo.com

Lo ofrecí y cumplí. Me impuse una tregua contra los políticos y autoridades federales con motivo de las fiestas decembrinas, pero por más que uno se resista a mantener la calma, no corrigen su ineficiencia,  incapacidad, “valemadrismo” y burla a la sociedad. Bien… inicia 2017 y la situación no se corrigió, por el contrario el Sistema se empeñó en madrear a más de 120 millones de mexicanos, con la complacencia, complicidad y desinterés de su partido político (PRI) y lejos de demostrar humildad, afloró prepotencia, soberbia e indiferencia.

El propio José Antonio Meade, Secretario de Hacienda, con sobrada insolencia, autoritarismo y arrogancia dijo que “ni modo” la liberación y aumento a los precios de las gasolinas y el diesel “va”.  Para disimular el castigo a la sociedad, sostuvo que la entrada de los nuevos precios, hasta 20 por ciento más, “será paulatina”, primero en el norte del país, hasta abarcar toda la república. Dividieron al territorio en jodidos, más o menos y ricos, es decir, la autoridad que está para representar los intereses de la ciudadanía impuso una actitud “clasista”, al más puro estilo Trump.

Ya es insostenible el odio, la ira, el coraje, el desprecio de más del 99.9% de los mexicanos en contra de Enrique Peña Nieto por lo mal que está “gobernando” al país, y lo más humillante, su falta de palabra, sus mentiras, las promesas de campaña incumplidas –ofertadas sólo para cachar votos en 2012- Cuatro años después demuestra que “prometer no empobrece, dar es lo que aniquila”.

En los medios de comunicación no afines al Sistema, en las redes sociales, vox populi, en el café, en la calle, en la vecindad, los mexicanos aniquilan, destrozan, arrasan la imagen de Enrique Peña, como candidato del PRI, como Presidente (lo dudo) de la República, como hombre y como figura pública, retomando videos, discursos, entrevistas, pronunciamientos, caricaturas, de sus palabras prometiendo bajar los precios de las gasolinas, el gas, la electricidad… y bla, bla, bla… cuatro años después, incumplidas, engañosas, mentirosas, “cacha votos”, timadoras, incluso de quienes confiaron en él.

Para su mala suerte, y del PRI, la Internet se convirtió en el enemigo no declarado pues en voz, texto e imagen, los discursos electoreros de Peña Nieto, en el lejano 2012, replican y retumban no sólo en la computadora, sino en el país, en el mundo entero, exhibiendo a un pseudo político, creado mediáticamente por Televisa, pero vacío del Don más preciado del hombre: el honor, la palabra, la integridad.

Si cuando lo hicieron candidato presidencial del PRI, sabía que sus antecesores (Fox y Calderón, PAN) no habían hecho nada bien por México, sentaron las bases de una prolongada crisis económica, de credibilidad, financiera, social, de inseguridad, laboral, política arrastradas 70 años atrás, ¿por qué carajos ofreció resolver todo? sin tener la capacidad intelectual, cultural, política, administrativa. 7 décadas de “dictadura perfecta PRI)” y una docena trágica (PAN) no fueron suficientes para dar al país desarrollo, paz y calidad de vida. Se le hizo fácil ofrecer, prometer, ofertar, firmar y “cumplir”, pero el mundo globalizado lo desenmascaró y ubicó en su realidad y valía: mentiroso e incapaz.

Hoy, a dos años de terminar –quién sabe- su sexenio, da una puñalada trapera más a los mexicanos, al privatizar prácticamente, la Empresa Productiva del Estado (antes Pemex), aquella que en los discursos priistas, desde 1938, nos “vendieron”  era de los mexicanos, pero hoy, más del 51 por ciento de las actividades, operaciones y renta petrolera está en manos de particulares extranjeros y nacionales. Como cereza del pastel, a partir de 2017, Peña, Meade, Romero Deschamps, José Antonio González Anaya, Pedro Joaquín Coldwell, Senadores, Diputados (de todos los partidos, menos Morena), se coludieron, contra los consumidores encareciendo, liberando el precio y otorgando concesiones a gasolineros privados, lo que provocará encarecimiento y alimentará el impuesto más vergonzoso, lastimoso y cínicamente incorrecto: la inflación.

Como primera consecuencia de esta rabieta presidencial, por los ataques en redes sociales a su figura, a través de memes, mensajes, ediciones, caricaturas, fotografías, chats, whatsapp, videos y más, de manera coludida Empresa Productiva del Estado (Pemex), Hacienda (de Meade), Sindicato espurio (de Romero Deschamps), Los Pinos, concesionarios y distribuidores de gasolina, Profeco, etc. provocaron a nivel nacional una ficticia escasez de combustibles (escondidos, guardados, almacenados) que junto a una estupidez auspiciada por todas las televisoras (Televisa, TV Azteca, Imagen Televisión, Televisión Mexiquense, Milenio TV, etc.) los XV años de una mocosa llamada Rubí, pretendieron distraer la atención para imponer los aumentos a las gasolinas, la liberación de sus precios y las crisis económica y de inseguridad que padece el país.

Pero como las cosas no le salieron como calculó el Sistema, fueron las redes sociales las que se encargaron de exhibir la “marranada” (como dijera el Jefe Diego) y hoy la decisión presidencial se convirtió en viral, al grado de que niños de 8, 9, 12 años preguntan ¿por qué nos engañó Enrique Peña Nieto, diciendo que con la Reforma Energética, no volvería a subir los precios de las gasolinas, el gas y la tarifa de la luz? Y no es que un adulto los asesorara. No, porque esta infancia y adolescencia es experta en redes sociales de PC y dispositivos móviles, que al navegar leen, escuchan, manipulan watts, mensajes, audios, videos, memes, y más.

Tras lo anterior, se suman a los padres, hermanos mayores, contactos, amigos, para reenviar, likear, compartir, comentar, “me gusta”, los escarnios, verdades, insensibilidades de un gobierno incapaz e inmoral de corregir sus propios errores e ineficiencia.

Estos políticos, autoridades federales y locales desdeñan, minimizan, ignoran las redes sociales, les da igual sean objeto de sorna, pero cuando se viraliza, como dicen los cibernautas, entienden que el problema es grave, irreversible, desestabilizador; pero ni así reconsideran su actitud, como lo dijo Meade, “esto va”. Les vale.

Sumado a lo anterior y como una bofetada a la pobreza y marginación de más de 50 millones de mexicanos y  clasemedieros, otra actitud vergonzosa de legisladores, funcionarios públicos, Ministros de la Corte, corruptos Consejeros del INE, de Derechos Humanos, y más, se despacharon con la cuchara grande otorgándose jugoso e insultante aguinaldo, desde los 350 mil pesos hasta 546 mil del Ministro Presidente de la SCJN, sin merecerlo. Mientras la trilogía del terror (Comisión Nacional de Salarios Mínimos, empresarios y gobierno de la república) sólo atinó a mendigar aumento de 7 pesos, para llegar a 80 diarios.

Y para enardecer más a la población, el Sistema anuncia que a partir de enero de este año despedirá a miles de burócratas, para enviarlos al desempleo, la informalidad, al crimen organizado, a formar bandas de carteristas, cristaleros, viene viene. Sí, corren a empleados públicos “para adelgazar” la nómina pero el primer círculo del funcionario mantiene sus privilegios de grandes sueldos, vales despensa, vales de gasolina, auto de la dependencia, bono trimestral, gastos de representación, servicio de gastos médicos mayores, pago de desayunos, comidas, cenas con clientes y amigos de la dependencia.

Simulación, engaño, verdades a medias, corrupción (Duartes, Borge, Moreiras, Murats, Yarrington, Videgaray, Salinas, Montiel, Eruviel, etc.) han sido a lo largo de estos 4 años peñista el modus operandi de un PRI/Gobierno que se niega a aceptar su decadencia, su aniquilación. 1460 días de gobierno fallido, engañoso, de mentiras, inconsistencias, impunidades, que remata con la imposición de aumento y liberación al precio de gasolinas, luz y gas, que impactará de manera directa en el bolsillo de la gente “jodida”, como lo dijo “no me levanto todos los días pensando cómo joder a México”. Pero lo hace.
Ahora, pretende olvidar sus palabras que siempre entendimos, creímos y esperábamos. Desde Los Pinos, la noche del 5 de enero de 2015, en mensaje a los mexicanos en cadena nacional en todas las televisoras del país y en su cuenta de Tweeter, dijo textual “gracias a la Reforma Energética no aumentarán los precios de las gasolinas y el diesel”.

Como aspirante presidencial del PRI, en plena campaña electoral, el 7 de mayo de 2012, en el primer debate de candidatos, transmitido por la televisión a todo México, Enrique Peña Nieto, dio a conocer 23 Propuestas de llegar a Palacio Nacional, entre ellas –se lo recuerdo, porque tiene flaca memoria- la número 16, tal cual dice: “bajar el precio a combustibles y hacerlos menos contaminantes” (sic), las otras 22 siguen durmiendo el sueño de los justos, o sea, no se han cumplido.

Peña, los mexicanos sí tenemos memoria, además de que en la Internet, están tus discursos de campaña, tus mensajes de año nuevo, fotografías, videos, etc. de tus actos de campaña, cuando mendigabas el voto. Hoy pretendes que olvidemos tus promesas y a otra cosa. Pues no, ahí está el testimonio de tus “verdades a medias”.

Otro mentiroso del Gabinete legal, el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, el 11 de junio de 2013, en Pachuca, Hidalgo, aseguró que (cito textual): “para bajar el precio de los combustibles (gasolinas, diesel, gas) es necesaria la Reforma Energética, ya que permitirá a Pemex y a la CFE ser empresas de mayor eficiencia” (fin de la cita)… pero llegó la Reforma, con ello la desaparición, como ente, de Pemex y lejos de bajar el precio de sus combustibles, estos se dispararon en más de 40 por ciento, en sólo 3 años. Promesa de Peña no cumplida.

Pretendiendo enjugar sus mentiras y queriendo confundir a más de 120 millones de mexicanos, en septiembre de 2016, en un encuentro maquillado como “reunión de Peña con jóvenes”, con motivo de su 4o Informe de Gobierno, el mexiquense, sin salvar su honor, dijo en televisión abierta “que nunca prometió que con la Reforma Energética bajaría el precio de las gasolinas”.

Expresó que es una “distorsión” asegurar que prometió terminar con los gasolinazos.

(Cita textual) “ha habido distorsiones a lo que realmente yo comprometí en 2015; a inicios de año, justamente dije que se habían acabado los gasolinazos, estos incrementos que mensualmente se daban, y no hubo ningún incremento durante 2015, no hubo gasolinazos. Pero también debo decir, nunca comprometí que no fuera a incrementarse la gasolina (sic)”.

O sea, no honra su palabra, busca confundir y desdecirse de sus promesas… En fin, 120 millones de mexicanos hoy, tenemos la palabra y la exigencia de echar para atrás una decisión tomada por él, desde 2012 y que su amnesia política le hace incumplir su frase de campaña presidencial “te lo firmo y te lo cumplo”. Insisto, ¿honrará su palabra?... Lo dudo.

* Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU).

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