.

jueves, 29 de diciembre de 2016

¿Qué pasó con los cruceros en Veracruz?

Yamiri Rodríguez Madrid

Fue en 2003 cuando arribó el primer crucero, de Royal Caribbean, al Puerto de Veracruz, esto a consecuencia del mal tiempo en su destino original.   Aunque estas embarcaciones  turísticas llegaban de manera esporádica, se anunció con bombo y platillo que seríamos incluidos dentro de una ruta de cruceros de las principales compañías internacionales.

Ante cada visita la ciudad se paralizaba. El muelle de la T se tornaba en fiesta para dar la bienvenida a quienes venían procedentes de Fort Lauderdale por unas horas pero, a consecuencia de los vientos del norte que de septiembre a mayo azotan al estado, el gusto nos duró poco y ni cuenta nos dimos cuando los cruceros dejaron de llegar.

Incluso, todavía el año pasado, una delegación cubana de visita por nuestro estado insistió en que harían una alianza para trazar una ruta desde nuestro puerto hasta la legendaria isla.  No contábamos con que Donald Trump ganaría la presidencia de Estados Unidos y esto frenaría la apertura turística que apenas empezaba en ese punto del Caribe.

Los idealistas planes turísticos que se tenían, se quedaron en el tintero: la Escalera Náutica de Jerónimo Folgueras, secretario de Turismo de Fidel Herrera, la cual buscaba atraer turistas que disfrutan del buceo, aprovechando el Parque Arrecifal que aún tenemos.

Se habló de enseñar inglés a los taxistas y demás prestadores de servicios, a objeto de que el extranjero que nos visitara se sintiera como en casa y nosotros así poder aprovechar los 100 dólares de derrama económica que cada visitante en promedio dejaba.

Después vino Leticia Perlasca, en el sexenio duartista, para intentar convencernos de que Veracruz sería parte de la Ruta del Golfo, junto con Dos Bocas en Tabasco y Progreso, en Yucatán.

Lo cierto es que además del mal tiempo, de la falta de preparación del sector turístico, y de la carencia de instalaciones especiales para el arribo de cruceros, lo que frenó la llegada de estos fue la ola de violencia que está arraigada en Veracruz.

Aunque sorpresivamente este año Estados Unidos no incluyó a la entidad entre los estados con alerta de no visitar, lo cierto es que la violencia va en aumento con robos con violencia a plena luz del día, con desapariciones y asesinatos.  Si buscamos Veracruz en cualquier motor de búsqueda de Internet, lo primero que sale es la corrupción seguida de la violencia: nada atractivo para visitar.

Así, ningún plan en materia turística habrá de prosperar en los años venideros, mientras no garanticemos la seguridad, empezando por los que aquí vivimos. Bien valdría también echar un ojo a lo que está haciendo Colombia para intentar reposicionar la llegada de visitantes a nuestra tierra.

@YamiriRodriguez

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas