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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Sucesión presidencial 2018: ¿Crecerá lo suficiente el cuarto polo para competir con Morena, PAN y PRI?

José Luis Camacho Acevedo

Ya prácticamente en la recta final de este convulsivo año 2016, la mayoría de las encuestas siguen dando a Andrés Manuel López Obrador como gran favorito, que no es lo mismo en la proyección hacia el electorado trasladar en automático a MORENA las simpatías y seguidores del hombre de Macuspana.

Así lo demuestran, por ejemplo, las muy bien elaboradas encuestas de Francisco Abundis, director de Parametría en las que el Peje es puntero, pero MORENA va por debajo del PAN y del PRI en ese orden. MORENA no es el partido líder en preferencias. Los es López Obrador, sin duda.

En esta etapa de final de año el PAN se mantiene en segundo lugar de la intención de voto de los encuestados en distintos meses de 2016.

Aun con el pleito callejero que traen los anayistas contra los partidarios de Margarita Zavala comandados por Felipe Calderón, pleito que pudiera confundir o crear recelo entre el panista duro y desencanto entre los no militantes azules pero que simpatizan con ese partido, el PAN aparece en segundo lugar y la precandidata más adelantada es la mencionada ex primera dama Margarita Zavala.

En tercer lugar, caminando con pesados lastres de corrupción de funcionarios y gobernadores y señales de salvajismo y violación de derechos humanos en el comportamiento de algunas corporaciones policíacas o militares, y para colmo estrenando un dirigente que no ha logrado posesionar ni su figura ni dejar clara cuál es su estrategia como se ha venido presentando Enrique Ochoa Reza, está colocado en la cola de los grandes, el otrora invencible PRI en las mencionadas encuestas.

Veamos el origen del Cuarto Polo.

Como partidos el PRD, el PVEM, MC de Dante Delgado yen mancuerna con el alcalde de Guadalajara Enrique Alfaro y el PT de Alberto Anaya, apenas tienen como meta para el 2018 la conservación de su registro como organizaciones políticas nacionales.

Nueva Alianza y Encuentro Social son partidos que si no están colgados de alguna alianza en el 2018, su destino inexorable es desaparecer.

Dante Delgado y Alberto Anaya, viejos compañeros de truculentas aventuras electorales y políticas, han iniciado una tarea de acercamiento con el PRD, que tiene un registro muy pobre en las encuestas, y especialmente con el jefe de gobierno de la Ciudad de México Miguel Ángel Mancera.

Crear unidos un cuarto polo de competencia hacia el 2018 no es una idea descabellada.

En el diseño de Dante Delgado y Alberto Anaya, se contempla incluir a dos independientes en el Cuarto Polo: Jaime Rodríguez el Bronco y Jorge Castañeda.

Pensar en el locuaz de Pedro Ferríz, quien ha tenido en las encuestas números que ni el mismo hubiera esperado, como otro aliado del Cuarto Polo, sería un despropósito tan grande como si en el PRD de verdad tomaran en serio a Graco Ramírez o en el PAN descartaran a un peligroso Rafael Moreno Valle, ya que ambos pueden ser miembros muy interesantes del Cuarto Polo.

Los escenarios más previsibles del Cuarto Polo hacia el 2018 pudieran ser los siguientes:

a) Miguel Ángel Mancera es candidato presidencial y El Bronco se regresa a gobernar Nuevo León pero pidiera obtener una importante cuota de candidatos de lista tanto a diputados como a senadores que le configuren una bancada respetable en ambas cámaras.

b) El Bronco es candidato presidencial. Miguel Ángel Mancera estaría que ni pintado para encabezar en el senado a los integrantes del Cuarto Polo que llegaran a esa cámara.

c) Jorge Castañeda, Dante Delgado, Alberto Anaya, Héctor Serrano, Alejandra Barrales (Si no es la elegida por el Cuarto Polo como candidata a la jefatura del gobierno capitalino) y Enrique Alfaro pudieran conformar un bloque opositor en el senado o en San Lázaro de mucho mayor presencia que los representantes de MORENA, que López Obrador y su reducidísimo círculo de confianza no sería capaz de conformar.

d) Y como carta bajo la manga, el Cuarto Polo tiene en la mira la participación del pálido activista clintoniano Marcelo Ebrard, para lo que se pudiera ofrecer.
e) Y para completar la especulación de aliados del Cuarto Polo, está la figura de Manlio Fabio Beltrones quien, una vez enterado que en los altos niveles no quieren segunda vuelta y le ponen trabas a un gobierno de coalición, no le queda otra alternativa si no es candidato del PRI a la presidencia, que transitar por sus caminos, que son anchos y ajenos. Hasta el grado de poder encabezar en su momento el Cuarto Polo.

Conclusiones que dan sentido a la creación de un Cuarto Polo en la disputa por la presidencia 2018:

- López Obrador puede llevarse una gran sorpresa si la gente que lo conoce a él no sabe ya está en MORENA como líder y precandidato y vota por el PRD.

- En el PAN hasta ahora Ricardo Anaya me parece que ha mantenido un control férreo en la disputa con los calderonistas y mantendrá unido al politburó panista en contra del ataque tipo lopezobradoriano que le están lanzando los fundamentalistas del talante de Felipe Calderón o José Luis Luegue Tamargo.

- El PRI solamente tiene dos cuadros producto químicamente puros del trabajo del partido: Miguel Ángel Osorio Chong y Eruviel Ávila Villegas. Con Osorio Chong ubicado como candidato presidencial, el PRI sube sustantivamente en las preferencias electorales, Eruviel produce un efecto similar, pero no del mismo tamaño y del mismo impacto que el que logra el secretario de gobernación.

Pues la aparición del llamado Cuarto Polo es un elemento diferencial del proceso sucesorio pasado que no hay que dejar de tomar en cuenta.

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