.

martes, 29 de noviembre de 2016

La Cueva de la Hidra / Ahí viene el lobo

Margarita Jiménez Urraca

“No se puede tolerar que la frontera 
se convierta en un gran cementerio”

Casi un millón de mexiquenses viven en Estados Unidos, en su mayoría son adultos que al igual que del resto de los mexicanos, tienen residencia oficial un 35.5 por ciento y el 64.5 son indocumentados; no pocos viven en pobreza o se esconden de la migra. De los mexicanos, el 37 por ciento vive en California, el 21 en Texas, el 23 en Illinois y el resto en otros estados. Los migrantes mexiquenses han recibido la promesa del Gobernador Eruviel Ávila de la creación de un fondo de un millón de dólares para brindarles asesoría y consultoría jurídica. Se sabe también de la creación de la Coordinación de Asuntos Internacionales que atiende la Línea Migrante, el Programa Migrante Mexiquense, las Casas Mexiquenses en el exterior y los Clubes de migrantes.

Las agrupaciones se registran en los consulados mexicanos y para formar un Club se requiere al menos diez mayores de 18 años y una mesa directiva. También existen asociaciones civiles independientes en varias ciudades, como la Confederación de Migrantes Mexiquenses con sede en varias ciudades o Migrantes Mexiquenses Unidos con sede en Arizona.

Ahora que son varios los que quieren gobernar la entidad y sólo uno o una será el elegid@, vale la pena llamarles la atención sobre este millón de migrantes, los que están asustados o que viven ya las consecuencias de la xenofobia de algunos grupos extremos.

Es hora de organizarse, de prevenir y de instrumentar acciones que les comuniquen que no están solos, que los mexiquenses unidos son fuertes, capaces, valientes, pero que si quieren regresar cuentan con un brazo político, otro económico y muchas las manos solidarias para recibirlos. Ellos, como muchos mexicanos, han de saber dónde están los “condados santuarios” que los protegerán en EUA. Tendrán que acudir a sus consulados a orientarse, pero sobre todo, deben saber que hay opciones para su repatriación.

La comunicación, en este sentido, tiene un papel que jugar para hacerles llegar estos mensajes a sus familias a través de Internet. No esperemos que las cosas mejoren al jurar Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos el próximo 20 de enero, estemos preparados. La magia y el milagro no juegan en este tema. Previsión, orientación, organización de los migrantes y de sus familias,  solidaridad con ellos, comunicación clara, oportuna y constante es la fórmula.

Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 Libertas