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martes, 22 de noviembre de 2016

Enfoque Global / Fin del TPP y México a temblar con su TLCAN

José Luis Ortiz Santillán

El presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado este lunes, que en el primer día de su gobierno sacará a su país del Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP), acuerdo firmado en 2015 entre los 12 países de la región, incluido México, bajo el liderazgo del presidente Barack Obama. Este anuncio confirma que Donald Trump no modificará sus propuestas hechas frente a sus electores y que el mundo tendrá que adecuarse a un mundo diferente al que hasta ahora existe.

Seguramente, no sólo el TPP está en riesgo ahora, un acuerdo comercial negociado durante 8 años y que difícilmente podría funcionar sin los Estados Unidos, sino que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado en 1993 entre los Estados Unidos, Canadá y México, también podría desaparecer, en lugar de ser revisado, como es la aspiración del gobierno mexicano. México exporta actualmente un poco más del 82% del total de sus exportaciones a los Estados Unidos y Canadá, por lo que el fin de ese acuerdo podría colapsar su economía a falta de nuevos mercados.

Lo lamentable de todo esto es que, mientras el gobierno mexicano alardea de tener una batería de alternativas para hacerle frente a las decisiones que tome Trump en materia de comercio e inmigración a su país, otras naciones como Costa Rica y Ecuador, por ejemplo, han firmado ya acuerdos comerciales con China; un enorme mercado para las exportaciones, al cual hasta hace poco México sólo exportaba el 1% del total de todas las exportaciones nacionales.

La revisión del TLCAN, y su modernización, sería la mejor de las opciones que vislumbra el gobierno de Enrique Peña Nieto, pero la peor sería el fin de ese tratado comercial. Al asumir el poder el próximo 20 de enero, Donald Trump mostrará realmente de que está hecho y una cosa es cierta, el libre comercio en el planeta tendrá que reescribirse.

Donald Trump, con la decisión de sacar a su país del TPP y poner fin a las negociaciones del acuerdo trasatlántico con la Unión Europea, además de romper con otros tratados comerciales firmados como el TLCAN, dejará el camino libre para que China y Rusia emerjan como las potencias comerciales dispuestas a mantener abiertas las fronteras al comercio mundial.

El presidente de China, Xi Jinping, ha dejado claro este fin de semana en Lima, durante la cumbre de los países del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), al cual pertenece México, que la ambición de China es liderar las negociaciones sobre el libre comercio en esa región; contraponiéndose a Donald Trump quien ha anunciado sacar a los Estados Unidos del TPP en el primer día de su gobierno, por ser un acuerdo comercial catastrófico para su país. Beijing ya está impulsando un gran acuerdo comercial con los países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), diez países que con la participación de Australia, China e India, podrían crear un poderoso bloque comercial sin los Estados Unidos.

Xi Jinping señaló en la cumbre que no iban a cerrar las puertas al mundo exterior, al libre comercio, sino que su interés era abrirlas aún más, pues la construcción de una zona de libre comercio del Asia-Pacífico es una iniciativa de vital importancia estratégica para la prosperidad a largo plazo en la región, según su opinión. Sólo ha que considera que después de 2002, China ha duplicado su participación en el comercio mundial y hoy las 21 economías de los países de la APEC representan el 60% del comercio mundial, con un mercado que abarca el 40% de la población del planeta.

Deng Xiaoping ya es considerado el líder más poderoso de China después de Mao Tse-tung y se dispone a preparar el XIX Congreso del Partido Comunista de China a finales de 2017, de donde puede surgir una China aún más poderosa en medio de la retirada de los Estados Unidos del libre comercio, permitiendo su expansión por todo el planeta con mayor dinamismo que con el que ya lo hace.

Por ahora, el presidente chino pidió el sábado en Lima a los líderes de la región de Asia y el Pacífico, Enrique Peña Nieto entre ellos, que apoyen el acuerdo regional de libre comercio que ofrece, aprovechando que a Donald Trump no le interesa más el comercio sin fronteras, lo cual podría ser la oportunidad para que China se consolide en el comercio mundial a través del tratado de libre comercio que está promoviendo para Asia y el Pacífico, la construcción de una zona de libre comercio del Asia y el Pacífico (FTAAP); lo cual sería una respuesta contundente al proteccionismo de Donald Trump.

Ahora no puede tener ninguna duda, Trump tratará de proteger los empleos estadounidenses contra la China y México, tal como lo prometió a sus electores, una vez que es evidente que no bromeaba al señalar en su campaña que pondría fin al TPP y lo hará el primer día del inicio de su mandato.

El presidente Enrique Pena Nieto, quien se reunió con Trump cuando estaba en campaña, expresó su preocupación en Perú de que Estados Unidos cancelaran el TLCAN y afirmó que frente al posicionamiento de Trump, México estaba ahora en una etapa a favor del diálogo, como una forma de construir una nueva agenda en las relación bilateral entre los Estados Unidos y México. El tema es ¿es que a Donald Trump le interesa realmente lo que México proponga?, si a tirado a la basura el TPP al margen de que haya 11 países involucrados en él.

Pero al margen de todo, lo cierto es que ahora, Deng Xiaoping y Pekín se han convertido en guardianes del libre comercio mundial; por lo que México haría bien en pensar en América Latina y el Caribe (México exporta sólo 6.5% del total de sus exportaciones), en China, en lugar de seguir soñando con que un día Canadá, los Estados Unidos y México formarán un enorme espacio económico común, a imagen y semejanza de la Unión Europea; algo que no sucederá.

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