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lunes, 14 de noviembre de 2016

¿Cómo convertir un deseo en un hábito?

Marlen Treviño

La motivación para lograr un nuevo hábito surge la mayoría de las veces por la necesidad de un cambio. Generalmente es algo que hemos detectado que debemos mejorar, como ser más organizados, hacer más ejercicio, mejorar nuestra concentración, etc.

Pero el simple deseo de mejorar en algo no es suficiente para lograr incorporar un nuevo comportamiento en nuestra rutina.

A continuación las tres claves para lograr obtener hábitos duraderos:

1. Un solo cambio a la vez, pequeño y sencillo

Hay que proponerse cambios muy pequeños y sencillos pero repetirlos cada día. Si decimos “voy a adelgazar, pienso ir al gimnasio todos los días” es un gran objetivo para el que por lo general no estamos preparados ni física ni mentalmente.

Para hacer un hábito, fíjate pequeños cambios en tu rutina que puedas llevar a cabo.

Ejemplos.

- No voy a entrar en Facebook hasta haber terminado con este trabajo.
- Cuando esté trabajando quitaré todos las notificaciones del teléfono.
- Voy a hacer 20 minutos de ejercicio antes de salir a trabajar.

2. Mide tu progreso

Hablar de “seré una persona positiva”, “tengo que ser más productivo”, está muy bien como inspiración y punto de partida pero para lograr un cambio tienes que fijarte retos muy concretos que puedas medir y decir: “lo he conseguido” o “no lo he conseguido” y así poder evaluar tus avances. Muchas personas nos vemos motivados al ver que avanzamos. Si no mides tu progreso, difícilmente vas a contar con un indicador que te permita saber que lo que estás haciendo ha funcionado.

3. Repite y repite y repite

La mayoría de las personas tendemos a abandonar algo con la misma rapidez con la que nos entusiasmamos así que no decaigas. Ayúdate marcando alarmas en tu teléfono, calendarios y recordatorios del propósito que buscas, para que logres ser constante. Al hábito se llega por la rutina y a la rutina se llega por la repetición.

Los hábitos una vez establecidos se vuelven parte inherente de lo que somos, tanto que hasta parecen ser automáticos. Identifica si en tu día existen actividades que, en lugar de ayudarte a alcanzar tus objetivos, estén obstaculizando tu camino y trata de cambiarlo.

Lograr un hábito requiere disciplina y la iniciativa de querer hacer las cosas.

Pero el hecho de fijarte cambios pequeños que además puedas medir, facilitará tu éxito. Recuerda, todo aquello que no se ejercita, se pierde… ¡Tú puedes, comienza hoy mismo!

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