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Ante incremento de contagios, tres estados en riesgo de semáforo rojo

  CIUDAD DE MÉXICO.- Nuevo León, Durango y Coahuila son las tres entidades del país con mayor riesgo de pasar a semáforo rojo ante el increm...

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sábado, 24 de octubre de 2020

Enfoque Global / La OMC frente a una nueva visión del comercio mundial

 


José Luis Ortiz Santillán

El proceso para elegir al nuevo Director General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) inició en julio pasado sin mucha suerte para México. A través del documento WT/L/509, se abrió el proceso de nominación de candidatos y México postuló a quien fuera subsecretario para América del Norte Jesús Seade Kuri. La segunda etapa del proceso, en la que los candidatos se dieron a conocer finalizó el 7 de septiembre; de tal forma que, del 7 al 16 de septiembre, se hicieron consultas con todos los miembros de la OMC para evaluar sus preferencias y determinar qué candidato era quien recibiría su apoyo.

Finalmente, el resultado de las consultas sobre el proceso de selección del Director General se anunció en una reunión de Jefes de Delegación celebrada el 18 de septiembre. De este modo, los ocho candidatos registrados, entre ellos el mexicano Jesús Seade Kuri; Ngozi Okonjo-Iweala de Nigeria; Abdel-Hamid Mamdouh de Egipto; Tudor Ulianovschi de Moldovia; Yoo Myung-hee de la República de Corea; Amina C. Mohamed de Kenya; Mohammad Maziad Al-Tuwaijri del Reino de Arabia Saudita y Liam Fox del Reino Unido, tuvieron la posibilidad de exponer sus ideas y hacer las gestiones diplomáticas necesarias para ganar adeptos, para llegar al desenlace final de sus esfuerzos y aspiraciones; donde el mexicano quedó excluido.

Ahora, a unos días de la elección definitiva para que los miembros de la OMC elijan a su nuevo Director General, sólo hay dos candidatos, dos mujeres que no son del norte de América ni de Europa, sino de Asia y de África; Yoo Myung-hee, candidato surcoreano, y Ngozi Okonjo-Iweala, candidato nigeriana. Entre las dos candidatas, Ngozi Okonjo-Iweala, es quien ha acaparado el apoyo de 80 países y entre sus prioridades están el restaurar el sistema de solución de controversias y garantizar el éxito de la próxima reunión de ministros de comercio en 2021.

Entre las dos candidadtas, Ngozi Okonjo-Iweala, es quien parece más confiada para convertirse en la próxima líder de la OMC. El lunes pasado, en una entrevista la nigeriana expresó su orgullo por contar con el apoyo de los 55 países de la Unión Africana de Naciones; por lo que, si se consideran los apoyos de los países del Caribe y Pacífico, varios países de América Latina y Asia, podría superar ampliamente a la candidata surcoreana, para suceder al brasileño Roberto Azevêdo.

Es probable que algunos europeos apoyen la candidatura de la africana y al final tenga un respaldo rotundo. China y los Estados Unidos aún no se han pronunciado abiertamente, pero una candidata con su experiencia, con estudios universitarios en economía en los Estados Unidos, en la Universidad de Harvard, doctor en economía regional y desarrollo en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), exministro de Finanzas y Relaciones Exteriores de Nigeria, ex directora de operaciones del Banco Mundial, tiene amplias posibilidades de hacerse con la dirección de la OMC.

Definitivamente, es una candidata que, por sus propuestas, no es de las preferencias del presidente Donald Trump, enemigo del libre comercio y de la OMC. La candidata africana tiene entre sus proyectos prioritarios restaurar el órgano de solución de controversias, algo que detesta el presidente Trump, cuyo sistema de apelación está bloqueado por los Estados Unidos ahora, el cual ha vetado la sustitución de jueces; por lo que, luego de haber escuchado a un centenar de embajadores y sesenta ministros de comercio, Ngozi Okonjo-Iweala espera llegar a la próxima reunión de ministros de comercio de 2021, en Kazajstán, con un plan de trabajo ambicioso que restaure el libre comercio, los mecanismos para solucionar diferendos entre países y el multilateralismo.

Economía y Política / Hidalgo y Coahuila

 



Miguel Ángel Ferrer

En las elecciones del julio de 2018 López Obrador ganó la Presidencia de la República con 30 millones de votos. Pero en esos mismos comicios el PAN obtuvo 9 millones y el PRI 7 millones. Es decir los partidos neoliberales lograron el respaldo de 16 millones de ciudadanos.

En ese momento, esos 16 millones de personas no podían alegar que ignoraban el elevadísimo nivel de corrupción, frivolidad y desinterés por el destino del pueblo al que había llegado ese singular sistema bipartidista, pues esto era de amplio y generalizado conocimiento público. 

Pues aún así, con pleno conocimiento de la conducta criminal de esa dupla partidista, hubo 16 millones de ciudadanos que sufragaron por la continuidad de ese estado de cosas. Si no fue por ignorancia, hay que buscar otra explicación. ¿Miedo al cambio?  ¿Creyeron las calumnias que los medios de comunicación del conservadurismo difundieron profusamente sobre López Obrador? ¿Profesaban una ideología de derecha afín al pripanismo? 

Sea de ello lo que fuere, es obvio que el pripanismo y la ideología de derecha siguen viviendo en determinados sectores ciudadanos. ¿Qué tiene de extraño, entonces, que el PRI, y el PAN, hayan obtenido resultados favorables en los recientes comicios en los estados de Hidalgo y Coahuila?

Esas eleciones demostraron no sólo la fuerza política de panistas y priistas, sino además la ausencia de fraude electoral. Al menos de fraude electoral ordenado o solapado por el gobierno de López Obrador. Un punto más a favor de la Cuarta Transformación.

Los coahuilenses e hidalguenses que sufragaron por los partidos ligados a Humberto y Rubén Moreira, Osorio Chong, Murillo Káram, Vicente Fox, Felipe Calderón, Salinas, Zedillo y Peña Nieto estuvieron en su derecho. 

Y han votado por el PRI y por el PAN con un conocimiento todavía más amplio y documentado de las fechorías de priistas y panistas que aquel que se tenía en julio de 2018.

Coahuila e Hidalgo mostraron que la ideología de derecha no se extinguió con la victoria de López Obrador. Y al PRI y al PAN les dijeron a gritos que el camino para regresar a Palacio Nacional pasa por las urnas.

¿Entenderán esto panistas y priistas? ¿Usarán sus reservas electorales para luchar democráticamente por el poder o seguirán apostando a la desestabilización del gobierno obradorista y al golpe de Estado?

Ya veremos. Por lo pronto Hidalgo y Coahuila mostraron que, salvo algunas triquiñuelas locales, el fraude electoral institucional ha dejado de ser el fiel de la balanza en los elecciones mexicanas.

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Ante incremento de contagios, tres estados en riesgo de semáforo rojo

 


CIUDAD DE MÉXICO.- Nuevo León, Durango y Coahuila son las tres entidades del país con mayor riesgo de pasar a semáforo rojo ante el incremento de contagios de covid-19.

Durante la conferencia vespertina de la Secretaría de Salud (Ssa), el director general de Promoción de la Salud, Ricardo Cortés Alcalá, dio a conocer que actualmente se tienen 11 estados con semáforo amarillo, 19 en color naranja y sólo uno en color verde, que es Campeche, mientras que Chihuahua fue el único estado que retrocedió a rojo.

De acuerdo con el reporte, cinco entidades incrementarán su riesgo de moderado a alto, es decir, de amarillo a naranja.

Mientras que dos estados pasan de riesgo alto a moderado, el resto de las 24 entidades mantuvieron el mismo nivel de riesgo.

El semáforo naranja queda de la siguiente manera: Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Aguascalientes, Hidalgo, Yucatán, Quintana Roo, Guerrero, Ciudad de México, Estado de México, Michoacán, Colima, Jalisco, Querétaro, Nayarit, Zacatecas y Durango.

En amarillo se encuentran Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Tlaxcala, Morelos, Guanajuato y Sinaloa.

Campeche continúa en semáforo verde.

Fuente: Excélsior.

Porque el PRI está con México, México está con el PRI

 


Alejandro Moreno*

Los municipios mexicanos constituyen la microestructura del sistema democrático al ser el epicentro de los grandes cambios que han trascendido a la macroestructura y que han transformado al edificio del Estado gubernamental en su totalidad.

Es en los gobiernos municipales y estatales donde la sociedad se apropia de las instituciones democráticas y forma las alianzas que ponen en marcha planes de desarrollo y de inversión.

De ahí la trascendencia de las ejemplares jornadas electorales que el pasado domingo protagonizaron los estados de Coahuila e Hidalgo y que lograron convocar a las urnas a casi dos millones de ciudadanas y ciudadanos para elegir diputados locales y ayuntamientos, respectivamente.

En ambas elecciones el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha recibido el apoyo mayoritario de la ciudadanía en lo que constituye un voto de confianza y de apoyo para consolidar a ambas entidades federativas como polos de desarrollo y de bienestar familiar.

El PRI compitió con candidatos propios, sin alianzas ni coaliciones, postulando propuestas claras y proyectos bien organizados, no ocurrencias ni improvisaciones que ya sabemos a dónde conducen.

El gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, ha encabezado un gobierno responsable, atento y eficaz en la respuesta para atender la emergencia sanitaria y convocar a todos los sectores para la recuperación económica de la población. Es Coahuila un ejemplo de gobierno cercano a la gente y de seguridad pública.

Por su parte, Omar Fayad Meneses ha liderado oportuna y visionariamente la política pública de salud y apoyo económico a la población que ha colocado a Hidalgo en la vanguardia de la atención integral por el Covid-19.

El PRI demostró capacidad de organización, postuló las mejores propuestas, garantizó cohesión al interior y al exterior y demostró voluntad férrea por responder a la población a través del servicio público, lo cual brinda confianza a las y los mexicanos de que es un partido responsable.

En ambos estados la ciudadanía ha respaldado a los gobernadores, ayuntamientos y legisladores emanados del PRI porque se han caracterizado por emprender acciones de gobierno en favor de las y los mexicanos, al tiempo que ha castigado a quienes negligentemente han apostado por la polarización y la división a costa de la salud pública y del crecimiento.

Las jornadas del 18 de octubre pasado constituyen un precedente invaluable para los procesos electorales federal y estatales que están en marcha y cuya jornada electoral será el 6 de junio de 2021, pues los cuidados que se tuvieron al exterior e interior de las casillas instaladas fueron ejemplares al garantizar el distanciamiento social y aplicar medidas preventivas como el uso obligatorio de mascarilla y aplicación de gel sanitizante.

El PRI acata estos nuevos mandatos con compromiso y claridad en las necesidades sociales y económicas de la población, a la cual le garantizamos proyecto, firmeza y responsabilidad en la acción de gobierno.

Porque el PRI está con México, México está con el PRI.

*Presidente Nacional del PRI.

jueves, 22 de octubre de 2020

Contrastando Ideas

 

 Julio Jiménez Martínez

¿Un fuerte golpe a los beneficiarios de fondos y fideicomisos Públicos o Combate a la corrupción?

Para nadie es desconocido que los fondos y fideicomisos públicos son una figura con grandes beneficios para determinados grupos en condición de vulnerabilidad, riesgo por causas de violencia, como el caso en particular de los grupos defensores de los D.D.H.H. y los periodistas víctimas de la violencia o inseguridad como consecuencia del ejercicio de su profesión, los deportistas de alto rendimiento, el fondo nacional para la atención de víctimas de desastres naturales, investigadores, creadores, artistas, cineastas que desarrollaban una importante actividad de fomento a la importante industria del cine mexicano, productores del campo, migrantes, y gobernadores, etc.

El marco jurídico institucional en materia de rendición de cuentas en México, reclama ajustes que permitan preservar lo alcanzado y desarrollar nuevas capacidades que garanticen un ejercicio transparente de las finanzas públicas; si bien hemos avanzado en el sentido correcto, la transparencia y la rendición de cuentas son todavía tareas que debemos fortalecer para consolidar nuestro desarrollo democrático.

En materia de fideicomisos, fondos, mandatos y contratos análogos, la Auditoría Superior de la Federación, ha reiterado la apremiante necesidad de impulsar una mayor transparencia en su operación dado los cuantiosos recursos públicos que manejan.

En los últimos años, la transparencia y la rendición de cuentas de los fondos y fideicomisos públicos en México han sido materia recurrente del debate nacional en virtud de la discrecionalidad que por décadas les ha permitido el marco jurídico vigente, lo cual ha generado serios obstáculos que, en muchos casos, impiden conocer el destino final de los recursos de todos los mexicanos.

Sin embargo los constantes actos de simulación, la opacidad, los abusos, los excesos y la corrupción de algunos gobernantes, legisladores, funcionarios, empresarios que se beneficiaban de los estratégicos beneficios económicos que les otorgaban como consecuencia de las actividades y objetivos para los que supuestamente eran constituidos los fondos o creados los fideicomisos públicos; ya que eran una simple estrategia para obtener fondos públicos (dinero gratis) y simular una serie de actividades que no formaban parte de ningún proyecto serio de estímulo o fomento a los grupos o sectores que requerían apoyos económicos o programas de financiamiento para cumplir con sus objetivos definidos en los proyectos o actividades relacionadas con necesidades prioritarias de los fondos y fideicomisos públicos.

Es fundamental aclarar que el ejercicio de los asuntos públicos no puede funcionar sobre la base de la buena fe o la confianza, sino bajo el principio rector de la transparencia, la rendición de cuentas, y la facultad de fiscalización gubernamental. Por lo tanto, nadie qpuede estar exento del ejercicio de la rendición de cuentas y de la obligación por entregar información respecto de las reglas de operación relativas a las actividades o cumplimiento de los objetivos específicos para los que fue creados determinados fondos o fideicomisos públicos.

Cabe mencionar, que los fideicomisos, ya sean estos públicos o mixtos, deben ser sometidos a las mismas reglas de fiscalización de manera rigurosa y forma periódica, sobre todo cuando los recursos son administrados para atender necesidades estratégicas o emergencias naturales que afectan al pueblo de México, sin embargo la sombra de la impunidad, la injusticia o la corrupción, siguen siendo una asignatura pendiente para el gobierno de la 4T, ya que a pesar todos los señalamientos formulados por el Presidente AMLO, no hay una sola denuncia penal presentada ante las autoridades competentes por parte de la Secretaría de la Función Pública, los titulares de las instituciones u organismos públicos que en atención a los procesos de fiscalización, no han iniciado los procesos administrativos para sancionar a aquellos servidores públicos presuntamente involucrados en actos de corrupción o en su caso la presentación de las denuncias penales y el inicio de las investigaciones por parte del titular de la Fiscalía General de la República (FGR) con el objetivo de respetar los D.D.H.H. garantizar las formalidades del debido proceso y el principio de presunción de inocencia, integrando con pruebas contundentes(dictámenes periciales, documentales públicas y privadas, etc.) las carpetas de investigación y en su momento darle intervención a las autoridades judiciales.

Para los mexicanos es una amarga realidad, que por medio de la utilización de fondos y fideicomisos públicos, funcionarios, legisladores, instituciones, entidades y organismos gubernamentales han podido disponer de recursos públicos sin vigilancia y supervisión alguna por parte de los órganos de control del Estado. Ello, como es lógico, ha provocado múltiples irregularidades en la gestión pública y ha llegado a generar importantes daños patrimoniales a través de gastos discrecionales, desvío de recursos con fines distintos, y constantes actos de corrupción.

¿Vanagloriarse o unirse?: Lecciones

 


Jesús Zambrano

Las elecciones del pasado domingo 18 de octubre en Hidalgo y Coahuila nos muestran una gama importante de elementos a considerar mirando hacia los comicios del 6 de junio del próximo año.

1) En medio de la pandemia la ciudadanía salió a votar en una proporción cercana al 50 por ciento en Hidalgo, y al 40 por ciento en Coahuila, revelando que sí interesa a la sociedad participar para decidir su futuro. Eso es digno de reconocer y hay que potenciarlo para los comicios venideros.

2) Morena es el principal perdedor, el gran derrotado. Ellos, que pensaban que repetirían el fenómeno del 2018 cuando arrasaron en todo el país, ahora evidenciaron que, sin López Obrador a la cabeza, en la boleta, son vulnerables.

Es más, el partido del Presidente ya empezó a pagar las facturas de un pésimo gobierno nacional, del enojo social y el desencanto de quienes votaron hace dos años por AMLO y que ahora están decepcionados.

Y esa decepción crecerá porque López Obrador seguirá dando la espalda y traicionando a muchos sectores que votaron por él en 2018: Intelectuales, artistas, creadores de la cultura; organizaciones del campo y gente urgida de justicia que creyó en sus promesas.

Morena es un gigante con pies de barro que ahora revela que no tiene estructura ni liderazgos nacionales y locales de peso, y que no le alcanzó el uso de la maquinaria de los “Servidores de la nación” con sus programas clientelares para mantener la burbuja obradorista del 2018.

3) La oposición al partido gobernante nacional sí existe, está viva y actuante. En el caso del PRI, refrendó su capacidad para mover estructuras con los recursos que le permite el hecho de ser gobierno en ambos estados. En Coahuila, más que en Hidalgo, por las deficiencias propias de la inserción de las demás fuerzas políticas que no han podido enraizar para ser competitivas.

4) Los otros dos partidos de la oposición nacional, PRD y PAN, demostraron sus fortalezas y debilidades. El PAN quedó en tercer lugar en Coahuila y, por el número de municipios ganados, en Hidalgo empata con Morena. El PRD, mientras tanto, tuvo un resultado menor en el norte; pero en Hidalgo es segunda fuerza por la cantidad de triunfos logrados. Lo cierto es que el PRD demostró ser un partido vigente y con fuerza en el país.

Además, la victoria en seis municipios con candidatura común de PAN y PRD, cada uno de ellos encabezando tres, subrayó la importancia de las alianzas.

5) Aún cuando más gente de la que se pensaba salió a expresar su voluntad, la situación sanitaria para junio del 2021 es incierta y, por lo tanto, se avizoran nuevos retos para el desarrollo de las campañas y dar confianza a la gente para que salga a votar.

AMLO estará dispuesto a acentuar el ejercicio unipersonal del poder para debilitar y aniquilar a sus opositores por todos los medios a su alcance, aceitando su maquinaria operacional con el ejército electoral privado -pagado con recursos públicos, “los vividores de la nación”- para evitar perder la Cámara de Diputados y la mayoría de las posiciones que estarán en disputa. Esa es su principal preocupación.

6) Por ello, mal harían las fuerzas opositoras en confiarse con estos resultados o en vanagloriarse con sus respectivos triunfos.

AMLO no conoce ni admite límites para actuar. Si no se construye una gran alianza social y política de carácter democrático que impulse las causas más sentidas de la gente y defienda libertades y derechos de toda la sociedad, entonces López Obrador se saldrá con la suya.

Sin pruritos, sin atavismos y sin prejuicios ideológicos. Hay que hacer caso del llamado que formula “Sí por México”: la necesaria unidad por la gente, por México. La plataforma amplia que plantean es de un gran valor y hay que asumirla como un compromiso ante la sociedad.

 
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